Un motín en la Comisaría Vecinal 13 D, ubicada en Lavalle al 453, en el microcentro de la Ciudad de Buenos Aires, terminó este jueves después de varias horas de negociaciones. Durante el conflicto, un grupo de detenidos retuvo a tres efectivos de la Policía de la Ciudad, que finalmente recuperaron la libertad.
El ministro de Seguridad porteño, Horacio Giménez, confirmó que el operativo concluyó sin personas heridas y anunció que los detenidos serán trasladados a otras dependencias.
“No hay heridos, serán todos trasladados”, aseguró el funcionario al brindar detalles sobre lo ocurrido.
El episodio comenzó cerca del mediodía, a partir de una pelea entre personas alojadas en la alcaidía. La intervención de los efectivos para controlar la situación derivó en la toma de rehenes.
Cómo comenzó el motín
Según explicó Giménez, el conflicto se inició dentro de un sector donde había diez detenidos. Tras una discusión entre ellos, el personal policial ingresó para separar a uno de los involucrados.
En ese momento, los restantes detenidos rodearon a los efectivos y retuvieron a un subcomisario, un inspector y un oficial mayor.
“Hubo una pelea entre los reos, la policía entró, separó a uno de ellos, los nueve restantes se acercaron. El personal policial fue a poner orden y fueron tomados de rehenes”, relató el ministro.
Las primeras conversaciones permitieron liberar al subcomisario y al inspector. Sin embargo, el oficial mayor permaneció retenido hasta que finalizaron las negociaciones.
Para coordinar la intervención se conformó un comité de crisis, integrado por autoridades policiales, funcionarios del Ministerio de Seguridad, bomberos y personal del SAME.
También participaron representantes de la Fiscalía y del Servicio Penitenciario Federal.
Los detenidos serán trasladados y cerrarán la alcaidía
Después de varias horas de conversaciones, las autoridades lograron resolver el conflicto y recuperar la libertad del último efectivo.
Giménez informó que 23 detenidos estuvieron involucrados en el episodio y que todos fueron examinados por profesionales del SAME.
“Todos en perfecto estado de salud, ninguno fue golpeado, personal policial tampoco”, sostuvo.
El ministro señaló que en la dependencia había 31 personas detenidas y rechazó que existieran condiciones de hacinamiento.
También indicó que siete detenidos no participaron del motín y fueron resguardados durante el operativo. Según anticipó, serán trasladados junto con los demás alojados en la alcaidía.
La dependencia permanecerá cerrada temporalmente.
Investigan robos y amenazas durante la toma de rehenes
El ministro adelantó que los participantes del motín podrían enfrentar nuevas imputaciones judiciales por los hechos ocurridos durante la retención del personal policial.
Según su declaración, a los efectivos les sustrajeron teléfonos celulares, dinero, alhajas y prendas de vestir. También denunció que se habrían realizado movimientos sobre cuentas vinculadas a uno de los dispositivos robados.
Por estos hechos, las autoridades prevén impulsar acusaciones por robo, privación ilegítima de la libertad y amenazas, cuya evaluación corresponderá a la Justicia.
Giménez aseguró además que no hubo un intento de fuga y que la prioridad durante toda la negociación fue preservar la integridad de los policías y de las personas detenidas.
Qué dijeron las autoridades sobre el origen del conflicto
Consultado sobre las causas del motín, el funcionario atribuyó el episodio a una disputa entre los propios detenidos.
“Se trató de un problema entre reclusos, fue entre ellos. Uno tenía mala conducta respecto a los demás y por eso se armó este problema”, afirmó.
También descartó que el conflicto estuviera relacionado con una supuesta negativa a ser trasladados a la cárcel de Marcos Paz.
En ese contexto, mencionó un acuerdo entre el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y la ministra de Seguridad nacional, Alejandra Monteoliva, para concretar el traslado de 700 detenidos en dos etapas.
Por su parte, el titular del SAME, Alberto Crescenti, confirmó la asistencia sanitaria durante el operativo e informó que el efectivo que permaneció retenido recibió acompañamiento psicológico.
Con la liberación de los tres policías y la finalización de las negociaciones, las autoridades dieron por concluido el operativo. La investigación judicial deberá determinar las responsabilidades individuales de los detenidos que participaron en los hechos.

