La causa por transporte de estupefacientes que involucra a tres hombres oriundos de Zapala sumó en los últimos días nuevos elementos que refuerzan la acusación y modifican el escenario judicial que enfrentan. La investigación, que ya contaba con un secuestro inicial de más de ocho kilos de marihuana, incorporó posteriormente otros paquetes que elevaron el volumen total incautado y consolidaron la hipótesis de la fiscalía.

De acuerdo con los datos reunidos, los imputados habrían intentado trasladar la droga desde la provincia de Buenos Aires hacia la Neuquén, utilizando dos vehículos para concretar el recorrido. En ese contexto, el expediente avanzó inicialmente bajo la figura de transporte de estupefacientes, aunque el hallazgo de nuevos cargamentos derivó en la necesidad de reformular los cargos.

Uno de los puntos que complejizó la situación de los acusados fue la confirmación de que los paquetes secuestrados en distintos momentos presentan características similares, lo que permitió a la fiscalía establecer un vínculo entre los distintos procedimientos. En total, además de los primeros más de ocho kilos, se sumaron otros dos paquetes que contenían alrededor de 1,4 kilos de la misma sustancia.

La investigación es llevada adelante por el Ministerio Público Fiscal, que en una reciente audiencia multipropósito expuso los avances del caso y formalizó la incorporación de nuevas pruebas. En ese marco, los tres hombres fueron considerados coautores y no presentaron objeciones a la reformulación planteada por la parte acusadora.

El avance del expediente se apoya ahora en una serie de pericias en curso, entre ellas el análisis de teléfonos celulares, que podrían resultar determinantes para reconstruir la logística del traslado y establecer el grado de participación de cada uno de los implicados. La fiscalía cuenta con plazo hasta mediados de año para cerrar la etapa de investigación y avanzar hacia el control de acusación previo al juicio oral.

El caso se inscribe en un contexto más amplio, marcado por controles frecuentes en rutas de la región, donde fuerzas federales y provinciales buscan interceptar cargamentos ilegales. Uno de los antecedentes recientes se registró sobre la Ruta Nacional 22, a la altura de Arroyito, donde personal de la Gendarmería Nacional Argentina detectó un vehículo detenido en condiciones sospechosas.

En ese procedimiento, los efectivos observaron inconsistencias en las respuestas de los ocupantes y, tras la intervención judicial, realizaron una inspección que derivó en el hallazgo de más de dos kilos de marihuana y tres kilos de cocaína. Ese tipo de operativos refleja una dinámica sostenida en los corredores viales de la región, donde el transporte de drogas aparece como una práctica constante bajo vigilancia.

Con la incorporación de nuevas pruebas y el refuerzo de la acusación, la causa que involucra a los tres hombres de Zapala entra en una etapa clave, en la que la acumulación de evidencia será central para definir su situación judicial en el proceso que se encamina hacia juicio.