
Con 42 votos afirmativos, el Senado de la Nación dio media sanción a la reforma laboral impulsada por el Poder Ejecutivo nacional, en una sesión atravesada por tensión política tanto dentro como fuera del recinto.
Durante la votación, en uno de los palcos se ubicaron figuras clave del oficialismo: Karina Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni, el ministro del Interior Diego Santilli, el presidente de la Cámara de Diputados Martín Menem y Eduardo “Lule” Menem, quienes asistieron en representación del presidente Javier Milei.
Minutos después de confirmarse el resultado, el jefe de Estado se expresó en sus redes sociales con un mensaje de tono celebratorio. Calificó la aprobación como un hecho “histórico” y cerró la publicación con su habitual consigna: “¡Viva la libertad, carajo!”.
La media sanción representa un paso clave para el oficialismo, que defendió el proyecto como una herramienta para modernizar el mercado laboral y fomentar el empleo formal. Desde la oposición, en cambio, insistieron en que la iniciativa implica un retroceso en derechos adquiridos y anticiparon que el debate continuará con intensidad en la Cámara de Diputados.
La reforma laboral se convirtió así en uno de los ejes centrales de la agenda parlamentaria y política del año, con fuerte impacto tanto en el escenario institucional como en el social.
El Gobierno introdujo cambios de último momento en la reforma laboral que se debate en el Senado y el nuevo esquema mantiene los aportes obligatorios a sindicatos y cámaras empresariales, aunque con topes más bajos.
La decisión fue confirmada por fuentes libertarias antes de la votación en general, prevista para la madrugada. Tras horas de versiones cruzadas y negociaciones en los pasillos de la Cámara alta, el oficialismo terminó de definir el alcance de una modificación sensible del proyecto.
El punto en discusión eran los aportes compulsivos establecidos en convenios colectivos, tanto para asociaciones sindicales como para cámaras empresariales. El dictamen mayoritario ya preveía reducir los porcentajes máximos, pero incluía además una cláusula que establecía que, desde 2028, esos aportes pasarían a ser voluntarios para los empleadores.
Ese artículo finalmente será alterado: no habrá fecha de caducidad para la obligatoriedad. Es decir, los aportes continuarán siendo compulsivos, aunque bajo los nuevos topes.
La redacción que circulaba hasta el mediodía fijaba límites de hasta 0,5% de las remuneraciones para cámaras empresarias y hasta 2% para asociaciones sindicales, aplicables tanto a afiliados como no afiliados alcanzados por el convenio. Además, contemplaba que, a partir de enero de 2028, las contribuciones patronales a entidades empresarias dejarían de ser obligatorias, especialmente para empleadores no asociados.
Sin embargo, esa cláusula de transformación a voluntario quedó sin efecto en la versión que se comunicará en el recinto.
Durante la jornada, la posibilidad de que el beneficio alcanzara únicamente a los gremios generó inquietud entre legisladores dialoguistas, quienes exigieron un tratamiento equilibrado entre sindicatos y cámaras. Finalmente, el oficialismo optó por mantener el esquema obligatorio para ambos sectores.
En los pasillos del Senado, algunos legisladores argumentaron que la eliminación futura de los aportes podía afectar seriamente a sindicatos pequeños, que dependen en gran medida de esos recursos para su funcionamiento. Según esa postura, una caída abrupta del financiamiento podría comprometer su subsistencia.
Otros senadores, en cambio, cuestionaron los porcentajes vigentes en algunos convenios, que en ciertos casos alcanzaban cifras considerablemente superiores. “Había casos de hasta 6%. Con eso ni siquiera necesitaban esforzarse por sumar afiliados”, deslizó un legislador dialoguista durante la negociación.
Con estos cambios, el oficialismo busca garantizar los votos necesarios para avanzar en la votación en particular, donde se concentran las mayores tensiones. Aunque la aprobación en general se descuenta, el verdadero desafío estará en sostener cada artículo.
La sesión continuará durante la madrugada, con un escenario todavía abierto en algunos puntos sensibles del proyecto.


