El presidente Javier Milei confirmó que la Argentina formará parte del Consejo de Paz creado por Donald Trump, un nuevo organismo internacional que busca evitar nuevos conflictos en la Franja de Gaza y acompañar la transición política del enclave palestino sin la intervención de Hamas. El mandatario agradeció públicamente la invitación del líder republicano para integrar la Junta Ejecutiva como miembro fundador.
A través de un mensaje en redes sociales, Milei dio a conocer la carta enviada por Trump y destacó el rol que tendrá el país en esta iniciativa internacional. “Es un honor para la Argentina integrar este consejo desde su creación”, expresó el Presidente, al tiempo que remarcó que el país acompañará a quienes promuevan la paz, la libertad y la lucha contra el terrorismo.
El Consejo de Paz estará presidido por Donald Trump y tendrá como misión central supervisar el nuevo gobierno de Gaza, con foco en la reconstrucción institucional y económica del territorio. Según se informó oficialmente, el organismo será responsable de acompañar la gobernanza, fortalecer las relaciones regionales, impulsar inversiones y coordinar el financiamiento internacional para el enclave palestino.
Entre los integrantes fundadores del consejo se encuentran figuras de peso de la política y las finanzas internacionales, como el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, el ex primer ministro británico Tony Blair, el enviado especial Steve Witkoff, el asesor presidencial Jared Kushner, el presidente del Banco Mundial Ajay Banga, el empresario Marc Rowan y el asesor Roberto Gabriel.
En paralelo, la Casa Blanca anunció la designación del diplomático Nickolay Mladenov como alto representante para Gaza, quien tendrá a su cargo tareas políticas y diplomáticas en la región. En el plano de la seguridad, una Fuerza Internacional de Estabilización, liderada por un comandante de operaciones especiales del Ejército estadounidense, será la encargada de garantizar la desmilitarización de Hamas y la seguridad interna, en línea con el plan impulsado por Washington.
La participación argentina en este consejo marca un nuevo posicionamiento del país en la agenda internacional, con un rol activo en un conflicto de alto impacto global y en un organismo que apunta a sentar las bases de una paz duradera en Medio Oriente.



