Un joven de 20 años perdió el control de su auto en pleno centro de Neuquén, atropelló a al menos 15 personas que esperaban el colectivo e intentó escapar corriendo. Vecinos lo persiguieron, lo alcanzaron y lo golpearon antes de que llegara la Policía.
Una mañana caótica se vivió este jueves en el centro de Neuquén capital, cuando un joven de 20 años que manejaba alcoholizado perdió el control de su auto y atropelló a más de 15 personas que esperaban el colectivo sobre la calle Sarmiento. Tras el impacto, intentó huir a pie, pero fue alcanzado y agredido por vecinos y transeúntes que presenciaron la secuencia. La Policía lo detuvo poco después, y un test de alcoholemia confirmó que tenía 0,94 gramos de alcohol en sangre.
El hecho ocurrió pasadas las 6 de la mañana sobre Sarmiento, entre La Pampa y Misiones, junto al Parque Central. El auto involucrado, un Ford Fiesta Kinetic azul en el que viajaban cinco personas, derrapó en la calzada mojada, giró de forma descontrolada y se estrelló contra la estructura de la parada de colectivos. El conductor, que según testigos iba zigzagueando a alta velocidad, escapó corriendo pero fue reducido a golpes.
Según informó la secretaria de Emergencias de la provincia, Luciana Ortiz Luna, cinco personas —incluido el conductor— fueron trasladadas a distintos hospitales por las heridas. Entre ellas, un joven con traumatismo de cráneo y una herida cortante, derivado al hospital Castro Rendón; una mujer con fractura de tobillo, atendida en el hospital Heller; y dos hombres con lesiones leves y crisis nerviosas, asistidos en el Bouquet Roldán. Todos los heridos permanecen fuera de peligro.
El Ministerio Público Fiscal (MPF) confirmó que al menos siete personas resultaron heridas, aunque no todas requirieron traslado. El conductor, que también sufrió lesiones tras ser agredido, fue detenido por la Policía y luego derivado a un centro de salud de baja complejidad. Ortiz Luna aseguró que “el estado actual de todos es bueno” y que algunos pacientes siguen en observación, sin riesgo de vida. “El conductor sí estaba alcoholizado clínicamente”, remarcó.
Testigos del hecho —incluido un chofer de colectivo que presenció el accidente— afirmaron que el vehículo venía a gran velocidad y derrapando, y que embistió la garita sin frenar. “Se llevó la estructura puesta. Me bajé a asistir a los heridos porque mi unidad no sufrió daños”, relató. También aseguró que las lesiones visibles en el joven no fueron por el choque, sino por la golpiza que recibió al intentar escapar.
La causa quedó a cargo de la fiscal Guadalupe Inaudi, quien ordenó la realización de exámenes médicos y toxicológicos al conductor, además de la recolección de imágenes de cámaras de seguridad de la zona. El MPF también solicitó las historias clínicas de las víctimas y coordina pericias accidentológicas para determinar la mecánica del hecho. En las próximas horas se definirá si se avanza con la formulación de cargos.





