El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, aseguró hoy que su provincia se perfila como un motor clave para la economía nacional, en declaraciones que remarcan una gestión diferenciada frente a otras jurisdicciones. “Vamos a seguir profundizando este modelo, porque Neuquén es el futuro que se viene”, señaló en diálogo con medios radiales, destacando que la provincia proyecta alcanzar 30 mil millones de dólares de superávit en la balanza para 2030, superando incluso los 20 mil millones recientemente otorgados por Estados Unidos en asistencia internacional.
“Lo que va a aportar Neuquén a la economía será vital para la República Argentina”, afirmó Figueroa, y remarcó que la provincia tiene la oportunidad de monetizar sus recursos hidrocarburíferos de manera estratégica, en contraste con otras provincias que enfrentan mayores dificultades financieras.
El mandatario también destacó la gestión financiera de la provincia y la reducción de la deuda: “A fin de este año vamos a haber pagado el 48% de la deuda emitida anteriormente, que en más de un 50% había sido tomada para cubrir gastos corrientes y sueldos”, precisó. Figueroa remarcó que actualmente Neuquén paga sueldos y aguinaldos con fondos propios, algo que no se lograba desde hace más de una década, y además cumple con el pago de deuda flotante.
El gobernador explicó que la renegociación de contratos de obra pública fue clave durante el primer año de su gestión: “Había contratos firmados que le hacían daño a las finanzas de la provincia, y esos son recursos de todos los neuquinos. Por eso, cada obra que inauguramos tiene una placa que no lleva nuestro nombre, sino que indica: ‘Esta obra es culminada gracias al aporte del pueblo de Neuquén’”.
Figueroa también puso el foco en la continuidad de la inversión en infraestructura, anticipando que el proyecto de Presupuesto 2026 incluirá una inversión cercana a mil millones de dólares en bienes de capital y obra pública. “Todos los años vamos a seguir invirtiendo en obra pública y pagando deuda. Siempre se trata de obras que no solo mejoren el bienestar de la población, sino que también generen un impacto favorable en la economía”, sostuvo.
Entre las obras en ejecución, el gobernador destacó 85.000 m² de escuelas, incluidas ocho técnicas de 5.000 m² cada una; 30.000 m² en hospitales y obras vinculadas a la seguridad; y 600 kilómetros de rutas, un avance que en dos años representa la mitad de lo construido en toda la historia de la provincia. Además, mencionó el desarrollo de redes de gas y otras infraestructuras clave para mejorar la calidad de vida de los neuquinos.
Con estas declaraciones, Figueroa posiciona a Neuquén como un modelo de gestión económica y de infraestructura, resaltando la diferencia con otras provincias que aún enfrentan desafíos para equilibrar sus finanzas y garantizar inversiones sostenibles.



