Neuquén atraviesa horas críticas por la presencia de tres incendios forestales activos, que obligan a un despliegue permanente de brigadistas, bomberos voluntarios y medios aéreos para frenar el avance del fuego en zonas de alto valor ambiental. La combinación de sequía, altas temperaturas y riesgo ígneo extremo mantiene en alerta a las autoridades provinciales y nacionales.
El foco más complejo se registra en el Parque Nacional Lanín, en el sector de Lago Hermoso, donde el incendio continúa activo. El operativo está a cargo de la Intendencia del parque y cuenta con cuadrillas del ICE Zona Sur, bomberos voluntarios de San Martín de los Andes y Villa Meliquina, además de brigadistas de la Provincia. En un terreno boscoso y de difícil acceso, los equipos trabajan en la apertura de cortafuegos, el control de puntos calientes y la extinción manual, apoyados por helicópteros y aviones hidrantes que realizan descargas precisas sobre las llamas.
Las autoridades remarcaron la prohibición de ingresar a la zona afectada, ya que la presencia de personas ajenas al operativo pone en riesgo vidas y dificulta las tareas de combate.
Otro incendio permanece activo en la zona de Media Luna, a unos 30 kilómetros de Las Coloradas, en un área montañosa del norte neuquino. Allí, el fuego avanza sobre vegetación nativa y demanda un intenso trabajo de brigadistas provinciales. Los medios aéreos cumplen un rol clave con vuelos de reconocimiento y lanzamientos de agua y retardantes, mientras en tierra se refuerza la contención para evitar que el fuego se acerque a sectores poblados.
El tercer foco se localiza en Ñorquinco, en el incendio conocido como “Veranada de Carlos Cayunao”, que ya consumió una superficie aún no determinada. En este punto trabajan brigadistas del Servicio Provincial de Lucha contra Incendios Forestales (SPLIF) y equipos locales, con apoyo aéreo. Las condiciones del terreno obligan a aplicar estrategias de contención indirecta, como líneas de defensa y quemas controladas, siempre bajo el riesgo de cambios repentinos en el viento.
Este escenario se inscribe en un contexto regional de alerta extrema por incendios forestales, con miles de hectáreas afectadas en la Patagonia durante las últimas semanas. Frente a esta situación, el gobernador Rolando Figueroa mantiene vigente el Estado de Emergencia Ígnea en todo el territorio provincial, que prohíbe de manera estricta el uso del fuego y refuerza las sanciones para quienes incumplan la normativa. A esto se suma la Emergencia Hídrica, Social y Productiva, que reconoce el impacto de la escasez de agua y su incidencia directa en el riesgo de incendios.
Desde el gobierno y los organismos técnicos insisten en la responsabilidad social como factor clave para evitar nuevos focos. Ante la detección de humo o fuego, se solicita dar aviso inmediato a los teléfonos 100, 103, 105 o 107. Mientras tanto, brigadistas y pilotos continúan trabajando en condiciones extremas para proteger vidas, comunidades y el patrimonio natural de Neuquén.



