En medio de la investigación judicial por presunta retención indebida de aportes y una supuesta evasión cercana a los $19.000 millones, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) volvió a salir al cruce de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y denunció una “campaña de desprestigio” contra la institución.
La entidad que conduce Claudio “Chiqui” Tapia difundió un comunicado en el que defendió su accionar frente a la causa judicial y aseguró que cumplió con todas las obligaciones impositivas correspondientes. Según plantearon desde la organización, las declaraciones juradas fueron presentadas en tiempo y forma, informando cada uno de los montos retenidos.
Desde la AFA insistieron en que ninguno de esos montos corresponde a aportes de trabajadores en relación de dependencia, punto central de la denuncia que originó la investigación. En ese sentido, la institución sostuvo que los pagos realizados se encuadraron dentro de un esquema legal vigente establecido por el propio Estado, que contempla determinados plazos para cumplir con las obligaciones.
El comunicado también cuestionó el accionar del organismo recaudador. Desde la AFA señalaron que la denuncia presentada ante la Justicia omitió informar al juez sobre la existencia de ese régimen, lo que —según sostienen— generó un daño institucional al instalar sospechas sobre el manejo financiero del organismo que regula el fútbol argentino.
La conducción de la entidad también remarcó que la propia ARCA habría aceptado los pagos y los planes presentados, aplicando únicamente intereses por haber sido abonados después de los vencimientos originales, pero sin imponer sanciones punitivas. En ese marco, la AFA consideró que la causa nunca debió haber sido impulsada y pidió que el proceso judicial se cierre cuanto antes.
La controversia judicial se intensificó luego de que Tapia se presentara este jueves en los tribunales de Retiro, donde debía declarar ante el juez Diego Amarante en el marco del expediente. El dirigente llegó acompañado por sus abogados y personal de seguridad y, tras ingresar al edificio en medio de la presencia de periodistas, permaneció allí cerca de una hora y media.
Sin embargo, el presidente de la AFA no respondió preguntas durante la audiencia. En su lugar, entregó un escrito de más de cien páginas, documento que, según trascendió, expone su postura frente a las acusaciones. Al retirarse, brindó una breve declaración en la que aseguró haber cumplido con lo requerido por el magistrado.
“Cumplimos con lo que quería el juez y con lo que fuimos citados”, expresó Tapia ante la prensa, antes de retirarse del lugar.
En paralelo al avance de la causa, el dirigente también hizo referencia a cuestiones deportivas y adelantó que mantendrá gestiones con autoridades del fútbol español en relación con la organización de la Finalissima, el partido que enfrenta a los campeones de América y Europa. Según comentó, España pretende ser sede del encuentro, aunque él manifestó su preferencia por que se dispute en el estadio Monumental.
Mientras tanto, desde la AFA remarcaron que continuarán defendiendo su actuación en la Justicia y reafirmaron su compromiso con la transparencia institucional y el cumplimiento del marco legal vigente. Al mismo tiempo, aseguraron que la conducción de la entidad seguirá enfocada tanto en la defensa judicial como en los próximos desafíos deportivos del fútbol argentino.



