Tras la salida de Lavagna, el INDEC publica la inflación de enero.

El INDEC dará a conocer este martes el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de enero, en un contexto marcado por la salida de Marco Lavagna y la polémica en torno a la postergación de la nueva metodología de medición. Según estimaciones privadas, la inflación del primer mes de 2026 habría rondado el 2,5%, mostrando una leve desaceleración frente al cierre del año pasado.

De confirmarse ese número, el índice se ubicaría por debajo del 2,8% registrado en diciembre, interrumpiendo una tendencia alcista que se venía observando desde junio de 2025 y que se profundizó a partir de septiembre, cuando los registros mensuales volvieron a superar el 2%. No obstante, el indicador se habría mantenido por encima de ese umbral, aun con el leve descenso.

El dato que difundirá el organismo estadístico se elaboró con la metodología vigente, ya que la actualización basada en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/18, que debía implementarse este mes, fue nuevamente postergada y continuará utilizándose la base 2004/05.

El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central había proyectado una inflación de 2,4% para enero y estimó que la variación interanual podría cerrar 2026 en 22,4%.

Como anticipo, la inflación de la Ciudad de Buenos Aires se ubicó en 3,1% en enero, acelerándose respecto de diciembre (2,7%). En términos interanuales, los precios en el ámbito porteño registraron una suba del 31,7%, un nivel superior al esperado a nivel nacional, en parte porque el índice porteño ya aplica una fórmula de medición actualizada.

Las consultoras privadas coincidieron en que los mayores aumentos del mes se registraron en alimentos y bebidas, restaurantes y hoteles, salud y bienes y servicios varios, con especial incidencia de las verduras y, en menor medida, de las carnes, que mostraron subas más moderadas que en meses anteriores.

Algunas estimaciones atribuyeron la desaceleración mensual a una menor presión de los precios regulados, la estabilidad del tipo de cambio y un menor ritmo de aumento en alimentos no estacionales. Otras advirtieron que la inflación interanual continúa elevada y la vincularon a la incertidumbre económica y electoral, que impactó en la demanda de pesos y en los precios de los bienes comerciables.

Pese a este escenario, varias consultoras se mostraron cautamente optimistas y señalaron que a partir de febrero podría retomarse el proceso de desaceleración, aunque advirtieron que el traslado completo de la depreciación del peso a los precios aún no terminó de reflejarse.