Esta ola de calor invernal es otra señal del desequilibrio climático global.

Tras una seguidilla de jornadas con frío polar, lluvias intensas y cielos nublados, el pronóstico anuncia un inusual ascenso de las temperaturas en varias regiones del país. El fenómeno se dará en pleno invierno y podría alcanzar valores propios de la primavera.

Aunque el calendario marca pleno invierno, varias regiones del país se preparan para un episodio inusual: una ola de calor en agosto que llevará las temperaturas hasta los 35 grados. Se trata de un fenómeno atípico para esta época del año, que se enmarca en una serie de eventos climáticos extremos cada vez más frecuentes.

Después de días de frío polar, lluvias récord y cielos grises, un marcado ingreso de aire cálido desde el norte provocará un falso verano en zonas del centro y norte del país. Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se espera que este ascenso térmico afecte a 13 provincias y a la Ciudad de Buenos Aires, donde incluso podría declararse una alerta amarilla por temperaturas extremas.

Las provincias bajo advertencia son: Jujuy, Salta, Tucumán (noroeste), La Rioja, San Juan, Neuquén, Mendoza, Chaco, Formosa, Santa Fe, Corrientes, Entre Ríos y Buenos Aires, además de Capital Federal.

En Buenos Aires, el termómetro podría alcanzar los 37 grados durante la próxima semana, con una sensación térmica aún más alta producto de la humedad y el viento del norte.

El fenómeno comenzó a intensificarse el miércoles 30 de julio, con un notable cambio en la circulación atmosférica. El viento norte, combinado con cielos nublados y altos niveles de humedad, empezó a modificar las condiciones en provincias como Formosa y Chaco, que sentirán los primeros efectos del calor.

A corto plazo, el pronóstico también anticipa tormentas aisladas para la tarde y noche del jueves 31 de julio, así como lluvias intensas durante la mañana del viernes 1° de agosto, lo que aumentará la sensación de inestabilidad.

La alerta amarilla, según explicó el SMN, señala la posibilidad de “fenómenos meteorológicos con capacidad de daño y riesgo de interrupción momentánea de actividades cotidianas”. En regiones como La Rioja, San Juan y Mendoza, se suma además el impacto del viento Zonda, con velocidades entre 35 y 50 km/h, y ráfagas que podrían superar los 75 km/h.

Esta ola de calor invernal es otra señal del desequilibrio climático global, en una temporada que ya dejó marcas históricas en el país por lluvias extremas y temperaturas mínimas inusualmente bajas.