Un helicóptero en pleno trabajo para contener el avance de las llamas (Foto: Reuters)

El incendio forestal que afecta al sur argentino continúa activo y mantiene en alerta a las autoridades nacionales y provinciales. La expansión simultánea de los focos obligó a redistribuir a los brigadistas en distintos frentes de trabajo, con el objetivo de proteger el bosque nativo, los recursos naturales y las viviendas de pobladores rurales, tanto dentro del Parque Nacional Los Alerces como en el incendio que se desarrolla en jurisdicción provincial.

Se trata del mayor incendio registrado en la historia de Chubut, no sólo por la superficie comprometida —que entre ambos focos supera las 45.000 hectáreas— sino también por el tiempo prolongado de actividad, un factor que complejiza las tareas de control y extinción. Para coordinar el operativo, la Agencia Federal de Emergencias conformó un Comando Unificado junto a la Administración de Parques Nacionales y el Servicio Provincial de Lucha contra el Fuego, con participación de fuerzas de seguridad y organismos dependientes del Estado nacional y provincial.

Uno de los focos se originó en diciembre dentro del Parque Nacional Los Alerces y, tras haber sido contenido durante algunos días, se reactivó por las condiciones climáticas adversas. Desde los organismos que coordinan el combate del fuego explicaron que las altas temperaturas, el viento y la baja humedad fueron determinantes para que las llamas volvieran a avanzar sobre el área protegida.

En ese contexto, la Asociación de Pobladores Rurales de la Reserva del Parque Nacional Los Alerces presentó una denuncia penal contra las autoridades del área protegida por una presunta negligencia en el abordaje inicial del incendio. Según indicó su presidente, Juan Zuoza, la falta de una activación temprana de los recursos disponibles habría facilitado el avance del fuego, impidiendo un ataque rápido y coordinado que podría haber reducido el impacto del siniestro.

Mientras el fuego continúa activo, el Gobierno nacional decretó la emergencia ígnea en Chubut y en otras provincias del país. La medida fue impulsada por el gobernador Ignacio Torres, con el acompañamiento de los mandatarios de Río Negro, Neuquén, Santa Cruz, La Pampa y Tierra del Fuego, con el objetivo de agilizar el envío de recursos y reforzar la asistencia en las zonas afectadas.

En Río Negro, en tanto, no se registraron incendios de gran magnitud en lo que va de la temporada. El gobernador Alberto Weretilneck ordenó el despliegue preventivo de brigadistas y funcionarios en la zona cordillerana, reforzó el equipamiento del personal y dispuso la contratación de un helicóptero Sikorsky de gran porte, destinado a optimizar la respuesta rápida ante eventuales focos ígneos.