La protesta afecta inicialmente a los vuelos de cabotaje y se extiende en medio de una audiencia de conciliación convocada por el Gobierno.

Desde las primeras horas de este miércoles, el sistema de navegación aérea nacional se encuentra afectado por un paro de controladores aéreos, lo que provocó demoras y cancelaciones de vuelos en aeropuertos de todo el país. La medida es impulsada por la Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA) y alcanza, en esta jornada, exclusivamente a los despegues de vuelos domésticos.

La interrupción de actividades comenzó a las 8 de la mañana y se extenderá hasta las 11, a pesar de que la Secretaría de Trabajo convocó a una audiencia de conciliación para las 10 con el objetivo de destrabar el conflicto salarial que mantiene el gremio con la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA).

El impacto se sintió con fuerza en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, donde desde la madrugada se registraron reprogramaciones en los cronogramas de las principales aerolíneas. Al menos cuatro vuelos de Flybondi fueron cancelados, mientras que Aerolíneas Argentinas y Latam debieron reacomodar varias de sus partidas para después de las 11.30, según pudo constatar la Agencia Noticias Argentinas.

En el caso de Aerolíneas Argentinas, los vuelos con destino a Catamarca, San Juan y Ushuaia previstos entre las 9 y las 10 fueron postergados, mientras que otros servicios, como los que partían hacia Santiago del Estero y Jujuy, fueron adelantados para evitar la franja horaria del cese de actividades. Flybondi también reportó demoras en rutas hacia la Patagonia, especialmente en vuelos con destino a Ushuaia.

Este escenario se replica en Aeroparque Jorge Newbery y en las terminales del interior del país, por lo que las compañías y las autoridades recomiendan a los pasajeros verificar el estado de sus vuelos a través de los canales oficiales antes de dirigirse al aeropuerto.

Desde ATEPSA justificaron la protesta en incumplimientos vinculados a la recomposición salarial acordada en las paritarias de septiembre, tras el conflicto registrado en agosto con EANA. Según el sindicato, los compromisos asumidos por la empresa no fueron respetados.

El plan de lucha contempla una escalada progresiva que comenzará con la afectación de vuelos nacionales y podría extenderse a los internacionales hacia fines de diciembre, en plena temporada alta por las fiestas de fin de año. En ese contexto, el Gobierno nacional expresó un rechazo categórico a la medida.

Desde EANA calificaron el paro como “ilegítimo” e “inadmisible”, al remarcar que el transporte aéreo es un servicio esencial. Además, advirtieron que las interrupciones en fechas de alta demanda perjudican a cientos de miles de pasajeros y generan un fuerte impacto en la conectividad.

Mientras continúan las negociaciones, las autoridades insistieron en que los usuarios no se trasladen a los aeropuertos sin antes confirmar la nueva hora de embarque, ya que las reprogramaciones pueden modificarse en función del desarrollo del conflicto.