A pocos días de recuperar la libertad tras más de un año detenido en Venezuela, el gendarme argentino Nahuel Gallo mantuvo una conversación telefónica con la dirigente opositora venezolana María Corina Machado, una de las figuras más visibles del antichavismo.
El contacto se produjo después de que el efectivo argentino pasara 448 días detenido en una prisión ubicada en las afueras de Caracas, un caso que generó fuerte repercusión política y diplomática entre Argentina y el país caribeño. El gendarme recuperó la libertad el 1 de marzo, luego de permanecer más de 14 meses encarcelado y sin comunicación con su familia.
La conversación también incluyó a su pareja, María Alexandra Gómez, y fue confirmada públicamente por la activista venezolana Elisa Trotta y por el Comando Venezuela, la plataforma política que articula a la oposición liderada por Machado.
Desde ese espacio destacaron el encuentro como un gesto simbólico en medio del reclamo por la liberación de otras personas detenidas en el país. Trotta celebró la comunicación y expresó que la libertad de Gallo representa una buena noticia, aunque insistió en que todavía hay ciudadanos que continúan presos en Venezuela.
La llamada se produjo en un momento en que el gendarme atraviesa controles médicos y evaluaciones de salud luego del prolongado período de detención. Durante su cautiverio estuvo alojado en el penal El Rodeo I, donde permaneció incomunicado durante meses y sin acceso regular a asistencia legal o consular, según denunciaron su familia y autoridades argentinas.
El caso de Gallo había generado una fuerte movilización pública en Argentina. El suboficial de la Gendarmería Nacional Argentina fue detenido en diciembre de 2024 mientras se encontraba de licencia y viajaba para visitar a su familia, en un episodio que derivó en un prolongado conflicto diplomático.
Su liberación finalmente se concretó a comienzos de marzo, después de intensas gestiones y negociaciones que incluyeron intermediaciones externas. Tras abandonar la cárcel, Gallo pudo regresar a la Argentina y reencontrarse con su hijo, su pareja y su madre, poniendo fin a más de 14 meses de incertidumbre para su familia.
Mientras continúa con chequeos médicos y se recupera del impacto del cautiverio, el gendarme comenzó a retomar contacto con distintas figuras vinculadas al reclamo por los presos políticos en Venezuela, en un contexto donde la oposición insiste en que aún quedan personas detenidas por motivos políticos en el país.
La conversación con María Corina Machado se interpreta dentro de ese marco: un gesto político y humanitario que busca mantener visibilidad internacional sobre la situación de los detenidos en Venezuela, incluso después de la liberación del efectivo argentino.



