
Este 17 de noviembre, Chile enfrenta una de las elecciones más decisivas de los últimos años. Un total de 15.770.000 ciudadanos están habilitados para votar y elegir al nuevo presidente que asumirá en marzo de 2026, además de renovar toda la Cámara de Diputados y 23 de los 50 escaños del Senado.
La contienda reúne ocho candidatos y un panorama abierto. Aunque Jeannette Jara, representante del oficialismo bajo el sello Unidad por Chile, lidera las encuestas, no alcanzaría el 50% necesario para evitar el balotaje. El desgaste del gobierno progresista y el voto de castigo dejan abierta la posibilidad de un giro hacia la derecha en una eventual segunda vuelta.
Evelyn Matthei (Chile Grande y Unido) busca encarnar a la centroderecha tradicional, mientras que José Antonio Kast (Partido Republicano) apunta a consolidar a la derecha dura. Pero la sorpresa podría venir de la mano de Johannes Kaiser, referente libertario, youtuber y defensor de posiciones ultraconservadoras que creció en los últimos meses, con guiños a Donald Trump y Javier Milei.
En caso de balotaje, todo indica que la oposición —hoy fragmentada— podría unificarse detrás del candidato mejor posicionado para frenar al oficialismo.
Completan la lista:
Franco Parisi (centro, Partido de la Gente),
Marco Enríquez-Ominami (independiente, exdiputado y cineasta),
Harold Mayne-Nicholls (independiente, expresidente de la ANFP), y
Eduardo Artés, representante de la izquierda más radical.
La elección no solo definirá al sucesor de Boric: pondrá a prueba el rumbo político de Chile en un contexto de desencanto social, crecimiento lento y una región que oscila entre giros liberales y regresos conservadores.


