
Lo decidió el juez Alexandre de Moraes. También le prohibió recibir visitas y el uso de un teléfono celular.
El expresidente brasileño Jair Bolsonaro fue enviado a prisión domiciliaria por orden del juez de la Corte Suprema Alexandre de Moraes, tras violar las restricciones impuestas en la causa por intento de golpe de Estado.
El magistrado argumentó que Bolsonaro incumplió la prohibición de usar redes sociales, luego de que se difundiera una llamada telefónica con su hijo Flavio durante una marcha en su apoyo.
El exmandatario deberá permanecer en su casa en Brasilia, sin contacto con diplomáticos ni acceso a celulares, y solo podrá recibir visitas de sus abogados.
Bolsonaro ya fue inhabilitado políticamente hasta 2030 y podría enfrentar hasta 40 años de prisión si es condenado por conspirar para mantenerse en el poder tras su derrota electoral en 2022.


