El Hospital de Cutral Co–Plaza Huincul, ubicado en la provincia de Neuquén, puso en marcha por primera vez un tratamiento de inmunoterapia subcutánea con alérgenos, una terapia moderna que hasta ahora no estaba disponible en el sistema público de la región y que ya es utilizada en los principales centros médicos del mundo para tratar asma y rinitis alérgica. La novedad ha llamado la atención a nivel nacional, ya que representa un avance significativo dentro del sistema público argentino al ofrecer tratamientos de alta complejidad que antes solo se realizaban en clínicas privadas.

Este avance representa un hito en la salud pública provincial, ya que ofrece una alternativa que va más allá de los medicamentos tradicionales, con la capacidad de reducir síntomas, prevenir crisis futuras y mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes alérgicos.

El tratamiento está a cargo del especialista en Alergia e Inmunología Clínica, Sergio Daniel Serrano, quien explicó que estas vacunas alérgicas se aplican durante varios años y se adaptan a cada persona según los alergenos que le provocan la enfermedad.

A diferencia de los antihistamínicos o inhaladores, la inmunoterapia no solo alivia los síntomas: entrena al sistema inmunológico para que deje de reaccionar de forma exagerada, un proceso conocido como desensibilización. Esto permite modificar el curso natural de la enfermedad, reduciendo la necesidad de medicación y disminuyendo los episodios agudos.

En esta primera etapa, el hospital neuquino está incorporando a pacientes con asma alérgico, rinitis persistente o conjuntivitis alérgica grave que no responden adecuadamente a los tratamientos convencionales.

Serrano destacó que se trata de un proyecto con perspectiva de expansión: si los resultados son positivos, el objetivo es que la inmunoterapia se implemente en otros hospitales de Neuquén capital, Plottier y Centenario, donde se concentra la mayor parte de los pacientes.

Con esta incorporación, el Sistema Público de Salud de Neuquén da un paso estratégico al acercar un tratamiento de alto nivel a quienes antes solo podían acceder a él en centros privados o fuera de la provincia, marcando un antes y un después en el abordaje de las enfermedades alérgicas en la región.