El respaldo internacional al reclamo argentino por las Islas Malvinas volvió a expresarse en un documento conjunto, pero esta vez con definiciones concretas: los países del Atlántico Sur pidieron la reanudación de negociaciones con el Reino Unido y advirtieron sobre decisiones unilaterales en la zona en disputa.
El planteo surgió durante la IX Reunión Ministerial de la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur (ZOPACAS), que se realizó en Río de Janeiro. Allí, los 24 países miembros coincidieron en la necesidad de avanzar hacia una solución “pacífica, justa y duradera”, en línea con la resolución 2065 de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
El documento no se limitó a un respaldo general. Incluyó un llamado explícito a retomar el diálogo bilateral y a evitar medidas que modifiquen la situación actual sin acuerdo entre las partes. En ese punto, los países señalaron que tanto Argentina como el Reino Unido deben abstenerse de avanzar con decisiones unilaterales.
Uno de los aspectos más sensibles del pronunciamiento fue la referencia a los recursos naturales. Los Estados manifestaron preocupación por las actividades de exploración y explotación de hidrocarburos en la zona en disputa, y cuestionaron su desarrollo sin autorización argentina. En esa línea, también respaldaron el derecho del país a iniciar acciones legales frente a esas operaciones.
El texto sumó además otra dimensión del conflicto: la presencia militar británica en el área, señalada como un factor que impacta sobre la estabilidad del Atlántico Sur. Este punto se enmarca en la definición histórica del bloque, que concibe a la región como una zona de paz y cooperación.
Desde la Cancillería argentina destacaron el “firme y renovado apoyo” y consideraron que el pronunciamiento refuerza la posición internacional del país. Según indicaron, el objetivo es sostener una agenda diplomática activa que permita retomar las negociaciones con el Reino Unido.
La ZOPACAS, creada en 1986 por una resolución de Naciones Unidas, reúne a países de América del Sur y África occidental. Su peso no radica solo en la cantidad de Estados que la integran, sino en el tipo de planteo que consolidan en conjunto, que en este caso vuelve a poner el foco en tres ejes: diálogo, recursos y presencia en la región.



