El actor estadounidense fue hallado sin vida en su departamento de Manhattan. Tenía 59 años y se mantenía activo con nuevos proyectos cinematográficos y documentales.

El cine estadounidense atraviesa horas de conmoción tras conocerse la muerte de Peter Greene, actor reconocido por sus intensos y memorables papeles de villano en clásicos como Pulp Fiction y La máscara. El intérprete fue encontrado sin vida este viernes en su departamento de Manhattan, según confirmó su representante, Gregg Edwards.

De acuerdo a la información brindada por su entorno, el fallecimiento fue advertido luego de que la música permaneciera sonando durante más de 24 horas en la vivienda del actor, lo que alertó a vecinos y derivó en el hallazgo. Hasta el momento, no se informaron oficialmente las causas de la muerte.

Una carrera marcada por personajes oscuros e inolvidables

Nacido en 1965 en Nueva Jersey, Greene inició su carrera en la televisión con la serie policial Hardball y debutó en cine en 1992 con Leyes de gravedad. Ese mismo año obtuvo reconocimiento en el circuito independiente al protagonizar Clean, Shaven, un thriller psicológico que fue elogiado en el Festival de Cannes.

Su consagración internacional llegó en 1994, cuando interpretó a Zed en Pulp Fiction, de Quentin Tarantino, y a Dorian Tyrell en La máscara, donde compartió pantalla con Jim Carrey. Esos roles lo consolidaron como un actor capaz de dotar de carisma, intensidad y profundidad a personajes oscuros y perturbadores.

Un recorrido sólido en cine y televisión

A lo largo de su trayectoria, Peter Greene participó en títulos destacados como Sospechosos habituales (1995), Training Day (2001) y Ciudad de mentiras (2018), además de numerosas producciones televisivas. Entre ellas se destacan Life on Mars, Exposados y la miniserie The Continental (2023), ambientada en el universo de John Wick.

También tuvo apariciones en la adaptación cinematográfica de La guerra de los mundos (2005) y en diversas producciones independientes, demostrando una versatilidad constante a lo largo de más de tres décadas de carrera.

Proyectos en marcha y compromiso social

Lejos del retiro, Greene continuaba plenamente activo. Tenía varios proyectos previstos para 2026, entre ellos el thriller Mascots, junto a Mickey Rourke; Clika, con Eric Roberts; y un documental narrado por él mismo sobre la USAID, la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional.

Según su representante, el actor estaba especialmente comprometido con visibilizar el impacto global de la disolución de la agencia, ocurrida durante la presidencia de Donald Trump, un tema que consideraba central en su última etapa profesional.

Con su partida, Hollywood despide a un actor de culto, recordado por personajes inquietantes, actuaciones intensas y una carrera coherente, que dejó huella en el cine de los años 90 y más allá.