
Diego Santilli llegó a Neuquén con un mensaje claro: la reforma laboral está en marcha. El ministro del Interior se reunió con el gobernador Rolando Figueroa y confirmó que el Gobierno enviará en breve al Congreso un proyecto para “modernizar las relaciones laborales”, tomando como referencia el convenio colectivo aplicado en Vaca Muerta, firmado en 2017.
Según explicó, el acuerdo petrolero —que reorganizó turnos, redujo personal por equipo y eliminó las llamadas “horas taxi”— permitió más empleo y mayor productividad. “Vaca Muerta creció gracias a una modernización laboral. Ese es el camino.”, afirmó Santilli en declaraciones a Radio 7.
El funcionario puso el foco en los más de 9 millones de trabajadores informales que hoy están fuera del sistema laboral formal:
“No se trata de quitar derechos a los que están adentro, sino de darle derechos a los que están afuera”.

Santilli también habló de la enorme brecha del mercado laboral argentino:
- 23 millones de personas en edad de trabajar
- Solo 6 millones con empleo formal privado
- 3 millones en el sector público
- Más de 9 millones sin vacaciones, obra social ni jubilación
“Hace veinte años no se crea una pyme ni un puesto formal. Las pymes tienen miedo de contratar por los juicios laborales”, señaló, y aseguró que la reforma también apunta a reinsertar a trabajadores mayores de 45 años.
Mientras tanto, la CGT ya dejó en claro su rechazo, advirtiendo que una reforma mal diseñada podría derivar en “precarización” y “debilitamiento sindical”. Los gremios iniciaron conversaciones con legisladores y gobernadores para frenar lo que consideran una avanzada “antisindical”.
En la agenda con Neuquén, Santilli y Figueroa también trataron baja de impuestos, la redacción del Presupuesto 2026 y la actualización del Código Penal, vigente desde 1921.


