
El Gobierno de Neuquén avanza en la instalación de dos radares de velocidad sobre la ruta 7, en el tramo que va desde Añelo hasta el cruce con la ruta 8, una zona estratégica por el tránsito asociado a Vaca Muerta, uno de los principales yacimientos de petróleo y gas del país. Uno de los cinemómetros será fijo y el otro móvil, y la información que registren permitirá conformar un banco de datos reales sobre el flujo vehicular en una de las áreas con mayor siniestralidad vial de la provincia.
El director provincial de Seguridad Vial, Diego Alfonso, remarcó que la medida no tiene fines recaudatorios. “Buscamos un cambio cultural en la educación vial, no tiene un interés pecuniario”, explicó, y agregó que “las personas que no respeten las velocidades máximas o realicen maniobras indebidas serán notificadas para que tomen conciencia y respeten las normativas vigentes”.
Según Alfonso, los datos que se obtengan servirán para planificar futuras acciones viales con sustento en cifras reales. “Vamos a confeccionar una base de datos con números reales del flujo de vehículos”, afirmó, destacando el carácter preventivo de la iniciativa.
El radar fijo será instalado a mitad del recorrido que une a Añelo, ciudad cabecera de Vaca Muerta, con la intersección cercana a San Patricio del Chañar, mientras que el radar móvil se irá alternando para que los conductores no reduzcan la velocidad solo en un tramo específico.
Alfonso también confirmó que se mantienen tareas de coordinación con el municipio de Centenario, especialmente en la ruta 7 y la intersección con el cementerio, donde pese a la presencia de un semáforo se han registrado siniestros graves. “Trabajamos para minimizar los hechos graves”, aseguró.
Respecto a los próximos pasos, el funcionario adelantó que ya se encuentran en la etapa final: “En el transcurso de la semana próxima se firmará el convenio para comenzar con el funcionamiento de los radares”.
La medida no solo apunta a reducir los accidentes en un tramo clave para la industria energética, sino que también busca generar un sistema de datos confiables sobre el tránsito que permita a las autoridades planificar políticas de seguridad vial en la región de Vaca Muerta, donde el flujo de vehículos pesados y de personal es constante y creciente.


