El desarrollo de Vaca Muerta enfrenta un nuevo desafío para consolidar su expansión internacional: demostrar que el gas producido en la formación puede llegar a los mercados con niveles cada vez más bajos de emisiones de metano.
El planteo fue realizado por Carlos de Regules Ruíz-Funes, especialista internacional en regulación de emisiones y asesor sénior de la Coalición de Clima y Aire Limpio (CCAC), quien participará de Vaca Muerta Metano Near Zero 2026, el encuentro que se realizará el 15 y 16 de septiembre en Neuquén. De Regules sostuvo que la reducción de las emisiones de metano dejó de ser exclusivamente una cuestión ambiental o reputacional para convertirse en un factor que puede definir qué proyectos acceden a financiamiento, qué hidrocarburos ingresan a determinados mercados y qué productores logran sostener su competitividad internacional.
En ese escenario, el especialista consideró que Neuquén tiene una oportunidad concreta: “consolidarse como el primer gran hub mundial de producción y exportación de gas natural de bajas emisiones de metano”, a partir del camino que la provincia viene desarrollando en materia de regulación y control. La importancia del metano está relacionada con las pérdidas que se producen durante las distintas etapas de la actividad hidrocarburífera. Fugas, venteos y quemas innecesarias representan gas que podría incorporarse al sistema energético en lugar de liberarse a la atmósfera.
Según los datos citados por De Regules a partir de estimaciones de la Agencia Internacional de Energía (AIE), el cierre de esas pérdidas permitiría recuperar a nivel mundial cerca de 200.000 millones de metros cúbicos de gas por año. Una parte de ese volumen podría contribuir a aliviar los mercados internacionales en un contexto de creciente preocupación por la seguridad energética.
Para el especialista, allí aparece uno de los principales cambios en la discusión energética global. La reducción del metano ya no debe ser analizada únicamente como una política destinada a disminuir el impacto climático de los hidrocarburos, sino también como una herramienta de seguridad energética. El escenario internacional también está modificando las condiciones para producir y exportar. De Regules señaló que la regulación de la Unión Europea avanza hacia mayores exigencias para demostrar los niveles de emisiones asociados al petróleo, el gas y el carbón que ingresan a ese mercado.
Esas exigencias adquieren relevancia para Argentina porque pueden impactar sobre el desarrollo de nuevos mercados para el gas de Vaca Muerta, particularmente en un escenario donde el país busca aumentar sus exportaciones y avanzar hacia una mayor inserción internacional de su producción energética. El financiamiento también forma parte de esta transformación. Según el especialista, las entidades financieras incorporan cada vez más criterios vinculados con el riesgo climático y, específicamente en el sector hidrocarburífero, con la gestión de las emisiones de metano.
Esto significa que medir, controlar y reducir las emisiones puede transformarse en una ventaja económica, además de constituir una exigencia ambiental.
De Regules fue uno de los responsables de desarrollar la primera regulación nacional para el control de emisiones de metano en América Latina, durante su gestión al frente de la Agencia Nacional de Seguridad, Energía y Ambiente de México entre 2014 y 2018. Actualmente encabeza la Methane Regulator-to-Regulator Network, una iniciativa de la CCAC y la AIE que reúne a reguladores de países productores e importadores de hidrocarburos.
Desde esa experiencia, sostuvo que las políticas de control del metano requieren voluntad política, liderazgo institucional, equipos técnicos especializados, un marco regulatorio sólido y participación de la industria. En el caso neuquino, el especialista destacó el camino iniciado por la provincia y consideró que la regulación será un componente cada vez más importante para acompañar la expansión de Vaca Muerta.
El desafío para Neuquén será transformar ese proceso en una ventaja competitiva concreta. Si la provincia logra demostrar que su producción puede cumplir con estándares internacionales de bajas emisiones, el atributo ambiental podría convertirse también en una herramienta para abrir mercados y atraer inversiones.
Con la expansión de la producción gasífera y los proyectos orientados a incrementar las exportaciones, Vaca Muerta enfrenta así una nueva etapa: no solamente producir más gas, sino producirlo con estándares capaces de competir en un mercado internacional cada vez más exigente.
