El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuestionó este lunes 26 de octubre las elecciones presidenciales de Brasil, en las que Luiz Inácio Lula da Silva consiguió la reelección frente a Flávio Bolsonaro. El mandatario estadounidense habló de un presunto fraude electoral y puso en duda la transparencia del proceso, aunque no presentó pruebas que respaldaran sus acusaciones.
Las declaraciones se produjeron ante periodistas, antes de abordar el avión presidencial Air Force One para viajar a Misisipi, donde tenía previsto participar de un acto político.
“Yo no tomé partido, pero parece que es otro fraude electoral, francamente. No tomé partido, pero ha dejado una impresión terrible al mundo”, afirmó Trump.
El mandatario también cuestionó la contabilización de los votos y aseguró que el desarrollo de la elección brasileña le había generado desconfianza.
“Vi las elecciones y parecían muy, muy corruptas”, sostuvo.
Sus declaraciones se conocieron un día después del balotaje en el que Lula obtuvo el 51,76% de los votos, frente al 48,24% de Flávio Bolsonaro, según los resultados difundidos tras la votación.
La extensión del horario de votación, en el centro de la polémica
Uno de los principales cuestionamientos de Trump estuvo dirigido a la decisión de extender la jornada electoral brasileña.
Según la información difundida, las autoridades dispusieron ampliar el horario de votación del domingo de las 17 a las 19, debido a inconvenientes en el transporte público registrados en distintas ciudades.
La medida habría respondido a un pedido presentado por la campaña de Lula.
Trump consideró que esa modificación generaba dudas sobre el proceso electoral.
“La prórroga que se dio fue muy extraña”, expresó el presidente estadounidense, quien también cuestionó la forma en que se realizó el recuento.
Sin embargo, sus declaraciones no estuvieron acompañadas por elementos que demostraran irregularidades capaces de alterar el resultado.
La existencia de una controversia sobre el horario de votación no constituye, por sí misma, una prueba de fraude electoral.
Flávio Bolsonaro anunció que pedirá la anulación de las elecciones
Las críticas de Trump coincidieron con la posición adoptada por Flávio Bolsonaro, quien rechazó reconocer la victoria de Lula y anticipó que acudirá a la Justicia para solicitar la anulación de los comicios.
El senador del Partido Liberal (PL) había ganado la primera vuelta, celebrada el 4 de octubre, pero no consiguió mantener su ventaja en la definición del domingo.
Entre los argumentos que prevé presentar ante la Justicia se encuentra la decisión de extender el horario de votación.
Por el momento, el anuncio de una impugnación judicial no implica que las elecciones hayan sido anuladas ni que las acusaciones de irregularidades hayan sido acreditadas.
Lula, por su parte, consiguió un cuarto mandato presidencial no consecutivo y protagonizó una remontada electoral inédita desde el regreso de las elecciones presidenciales directas en Brasil, en 1989.
Trump negó haber apoyado a Bolsonaro durante la campaña
A pesar de sus cuestionamientos, el mandatario estadounidense aseguró que no había respaldado formalmente a ninguno de los candidatos.
“Yo no tomé partido”, reiteró durante su conversación con la prensa.
Sin embargo, Trump mantuvo contactos políticos con Flávio Bolsonaro antes de las elecciones. En mayo, recibió al senador brasileño en el Despacho Oval de la Casa Blanca, en un encuentro que reflejó la cercanía entre el gobierno estadounidense y sectores del bolsonarismo.
El vínculo político también tiene antecedentes en la relación de Trump con Jair Bolsonaro, expresidente brasileño y padre del candidato derrotado.
Durante los últimos años, las diferencias entre Washington y el gobierno de Lula se manifestaron en asuntos comerciales y diplomáticos, incluidos los aranceles impuestos por Estados Unidos a productos brasileños.
La relación entre Washington y Brasil después del balotaje
Aunque cuestionó la elección, Trump buscó diferenciar sus críticas al proceso electoral de su relación personal con Lula.
“Me llevo muy bien con él. Simplemente creo que tiene muy mala pinta”, expresó, en referencia a la votación y al procedimiento de recuento.
La reelección de Lula asegura la continuidad de una política exterior brasileña que ha mantenido diferencias con Washington en distintos asuntos internacionales.
Brasil y Estados Unidos conservan una relación económica y diplomática relevante, por lo que la evolución del vínculo entre ambos gobiernos tendrá consecuencias para el comercio y la política regional.
Las declaraciones de Trump introducen un nuevo foco de tensión después de una elección que también tiene repercusiones en Argentina y el Mercosur, debido al peso económico y político de Brasil en América del Sur.
Mientras Flávio Bolsonaro prepara su presentación judicial, Lula se encamina a iniciar un nuevo mandato el 1 de enero de 2027. La controversia electoral quedará sujeta a las actuaciones de las autoridades competentes y a las eventuales resoluciones de la Justicia brasileña.
