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Brasil elige presidente en un balotaje ajustado entre Lula y Flávio Bolsonaro

Más de 158 millones de brasileños están habilitados para votar este domingo. El candidato del Partido Liberal ganó la primera vuelta, pero las últimas encuestas muestran una disputa muy pareja. El resultado también tendrá consecuencias para las relaciones con Argentina y Estados Unidos.

Más de 158 millones de brasileños están habilitados para votar este domingo.

Brasil celebra este domingo 25 de octubre la segunda vuelta de sus elecciones presidenciales, en una disputa entre el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.

Más de 158 millones de ciudadanos están habilitados para participar de una votación que definirá quién gobernará la principal economía de América Latina durante los próximos cuatro años.

El resultado permanece abierto. Aunque Bolsonaro llega con la ventaja obtenida en la primera vuelta y el respaldo de sectores de centroderecha, Lula logró reducir la distancia en las últimas semanas. El sondeo más reciente de Datafolha registró un empate del 50% de los votos válidos para cada candidato.

La elección también despierta atención fuera de Brasil por sus posibles consecuencias sobre el comercio regional, el funcionamiento del Mercosur y las relaciones diplomáticas con Estados Unidos.

Una primera vuelta que modificó las expectativas

En las elecciones del 4 de octubre, Flávio Bolsonaro obtuvo aproximadamente el 47% de los votos, frente al 45% de Lula, una diferencia cercana a los 2,2 millones de sufragios.

El resultado modificó el escenario previsto por las encuestas anteriores, que anticipaban una mejor posición para el presidente.

Desde entonces, ambos candidatos concentraron sus campañas en captar a los votantes de otras fuerzas políticas y movilizar a quienes no participaron de la primera vuelta.

Bolsonaro, representante del Partido Liberal (PL), recibió el apoyo de dirigentes y agrupaciones de centroderecha, mientras que Lula buscó ampliar su respaldo entre sectores populares y electores que no concurrieron a votar.

La diferencia inicial, relativamente pequeña frente al tamaño del padrón electoral, mantiene abierta la definición.

La participación electoral, una de las claves

Uno de los factores que podría influir en el resultado es la cantidad de ciudadanos que decidan concurrir a las urnas.

Durante la primera vuelta, más de 33 millones de brasileños, alrededor del 21% del padrón, no participaron de la elección.

Para Lula, recuperar parte de ese electorado representa una oportunidad de compensar la ventaja obtenida por su adversario.

El presidente conserva una base importante de apoyo en el nordeste brasileño y entre sectores de menores ingresos, mientras que Bolsonaro busca consolidar el voto conservador y atraer a electores moderados.

El analista político Marco Teixeira, de la Fundación Getúlio Vargas, señaló a TN que el candidato del PL llega con una posición ligeramente favorable, aunque reconoció que la elección continúa abierta.

La última encuesta de Datafolha, sin embargo, refleja una paridad que impide anticipar un ganador.

Dos propuestas diferentes para la economía y el Estado

La disputa enfrenta proyectos políticos con diferencias en materia económica, social y de política exterior.

Lula da Silva, referente histórico del Partido de los Trabajadores (PT), propone mantener una participación activa del Estado en las políticas sociales, la inversión pública y los programas de inclusión.

Flávio Bolsonaro, por su parte, representa una alternativa más cercana a las propuestas económicas liberales y a los sectores conservadores que acompañaron el gobierno de su padre, Jair Bolsonaro.

Las diferencias también se expresan en las relaciones internacionales.

Mientras Lula ha defendido una política exterior orientada a mantener vínculos con distintos bloques y fortalecer la autonomía diplomática brasileña, Bolsonaro propone una mayor cercanía con el gobierno estadounidense de Donald Trump.

El resultado determinará qué orientación tendrá Brasil en los próximos años, aunque la aplicación de cada programa también dependerá de los acuerdos que el próximo gobierno consiga en el Congreso.

Qué puede cambiar para Argentina

La elección tiene especial relevancia para Argentina, debido al peso de Brasil como socio comercial y a la relación entre ambas economías.

Las decisiones del próximo gobierno brasileño sobre comercio exterior, integración regional, inversiones y política industrial podrían influir en el intercambio bilateral.

También existen diferencias políticas entre los candidatos y el presidente argentino, Javier Milei.

El mandatario argentino manifestó públicamente su respaldo a Flávio Bolsonaro y mantiene una mayor afinidad ideológica con las propuestas del candidato opositor.

Un eventual triunfo del senador podría favorecer un acercamiento político entre ambos gobiernos, mientras que la continuidad de Lula mantendría una relación bilateral atravesada por diferencias ideológicas, aunque sostenida por intereses económicos compartidos.

En cualquiera de los dos escenarios, el Mercosur y el comercio entre Argentina y Brasil seguirán siendo asuntos centrales de la agenda diplomática.

También se eligen gobernadores

Además de la presidencia, este domingo se celebran segundas vueltas para definir autoridades en siete estados brasileños, donde ningún candidato logró imponerse en la primera ronda.

Entre los distritos mencionados se encuentran Río de Janeiro y el Distrito Federal, cuya capital es Brasilia.

Los resultados de estas elecciones también influirán en la distribución territorial del poder político y en la relación de los gobiernos locales con la próxima administración nacional.

Con una diferencia mínima en las encuestas y millones de ciudadanos convocados a votar, Brasil llega a una definición presidencial cuyo resultado tendrá repercusiones más allá de sus fronteras.

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