El Tribunal Oral Federal N°4 ordenó este martes la detención de Julio De Vido, luego de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmara su condena a cuatro años de prisión por su responsabilidad en la tragedia ferroviaria de Once, ocurrida en 2012 y que dejó 51 víctimas fatales y más de 700 heridos.
El máximo tribunal, con las firmas de Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, declaró inadmisibles los recursos presentados tanto por la defensa del exfuncionario como por el Ministerio Público Fiscal, dejando firme la sentencia que también lo inhabilita de manera perpetua para ejercer cargos públicos.
La causa, que se inició en 2015, determinó que el accidente fue consecuencia del deficiente mantenimiento de las formaciones y la falta de control estatal sobre los fondos destinados a la empresa concesionaria Trenes de Buenos Aires (TBA). De Vido fue considerado partícipe necesario del delito de administración fraudulenta, aunque resultó absuelto por estrago culposo, el delito directamente vinculado al choque del tren en la estación Once.
En su fallo original, los jueces del TOF 4 —Pablo Bertuzzi, Néstor Costabel y Gabriela López Iñíguez— sostuvieron que existió una “cadena de responsabilidades” entre los funcionarios de Planificación y los encargados de la gestión diaria del servicio ferroviario, marcando una grave omisión de control ministerial pese a las advertencias sobre el deterioro del sistema.
La Cámara de Casación Penal había reducido la pena a cuatro años en abril pasado, tras una audiencia en la que tanto la defensa como la fiscalía apelaron por disconformidad. Ahora, con la decisión del máximo tribunal, el expediente quedó cerrado y De Vido deberá cumplir la condena en prisión.
El exfuncionario kirchnerista, que ya había estado detenido entre 2017 y 2020 por otras causas, vuelve así al centro de la escena judicial en uno de los casos más emblemáticos de corrupción y negligencia estatal de las últimas décadas.
