El presidente Javier Milei se reunió este jueves en Santiago con su par de Chile, José Antonio Kast, en un encuentro bilateral atravesado por dos asuntos especialmente sensibles para la relación entre ambos países: la reciente controversia por la soberanía del Estrecho de Magallanes y el renovado protagonismo que la cuestión Malvinas adquirió para el Gobierno argentino.
La reunión se desarrolló en el Palacio de La Moneda, luego de la participación de Milei en el V Foro Madrid, y tuvo una duración inferior a 40 minutos. Ninguno de los dos mandatarios realizó declaraciones públicas al finalizar el encuentro.
El encuentro se produjo apenas un día después de que Kast viajara a Punta Arenas y ratificara públicamente que el Estrecho de Magallanes pertenece a Chile. La afirmación respondió a la controversia generada por declaraciones de un alto funcionario militar argentino que había cuestionado la soberanía chilena sobre sectores del paso interoceánico.
La tensión comenzó a descomprimirse después de que el Gobierno argentino reafirmara el respeto por los tratados vigentes y el ministro de Defensa, Carlos Presti, expresara sus disculpas por las declaraciones que habían generado la reacción chilena. Kast valoró ese gesto y evitó convertir la controversia en una condición para el encuentro con Milei.
Pese a ese episodio, la relación política entre ambos presidentes mantiene un fuerte componente de afinidad. Milei y Kast comparten una agenda de derecha y han mantenido distintos encuentros desde que el dirigente chileno asumió la Presidencia.
En esta oportunidad, la agenda bilateral incluyó cuestiones vinculadas con la cooperación estratégica, seguridad fronteriza, control migratorio e integración regional, además del escenario internacional.
Pero el contexto diplomático le otorgó una particular relevancia a la reunión. Mientras Milei llegaba a Santiago para participar de un foro político internacional, en Argentina avanzaban los preparativos para su cadena nacional sobre la cuestión Malvinas, prevista para esta misma noche.
El mensaje presidencial llega después de que Donald Trump planteara públicamente la posibilidad de revisar la posición histórica de Estados Unidos sobre la soberanía de las islas. La declaración del mandatario estadounidense abrió una expectativa en Buenos Aires, aunque hasta el momento no implicó un cambio formal de la postura de Washington sobre el conflicto con el Reino Unido.
Milei tomó ese escenario como una oportunidad para reforzar su discurso sobre la reivindicación argentina de las islas. El Gobierno prepara así un mensaje que busca colocar nuevamente a Malvinas en el centro de la agenda nacional y diplomática.
La coincidencia temporal entre la reunión con Kast y el mensaje sobre Malvinas también expone una particularidad de la política exterior argentina: la cuestión de soberanía vuelve a ocupar un lugar central mientras el Gobierno intenta preservar el vínculo estratégico con Chile.
En el caso de Magallanes, ambos gobiernos buscaron evitar que la controversia escalara. Chile sostiene que su soberanía sobre el estrecho está respaldada por los tratados de 1881 y 1984, mientras que la Cancillería argentina reafirmó el compromiso con los acuerdos internacionales vigentes. El encuentro entre Milei y Kast terminó, por ahora, sin una declaración conjunta que permitiera conocer detalles de la conversación. La ausencia de una conferencia posterior dejó como principal señal política la decisión de ambos mandatarios de mantener abierto el diálogo pese a la tensión reciente.
Para Argentina, además, la jornada continuará con uno de los mensajes diplomáticos más importantes de Milei desde que Donald Trump volvió a poner en discusión la posición estadounidense sobre Malvinas. Así, Magallanes y Malvinas quedaron unidos en una misma jornada diplomática, con Milei y Kast frente al desafío de sostener una relación política cercana mientras administran cuestiones de soberanía que tienen un fuerte peso histórico y estratégico para ambos países.
