El justicialismo provincial se encamina hacia una nueva disputa de poder. A casi un mes de la derrota electoral, Máximo Kirchner y Axel Kicillof se perfilan como protagonistas de una interna que podría redefinir el mapa político del peronismo en la provincia de Buenos Aires y proyectar liderazgos hacia 2027.
El presidente del PJ bonaerense confirmó que analiza convocar a elecciones internas para febrero, donde buscará su reelección al frente del partido. La decisión llega en medio de una creciente tensión con el gobernador bonaerense y con los intendentes agrupados en el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), que promueven una renovación en la conducción partidaria.
“Estoy dispuesto a competir”, aseguró Kirchner, quien sostuvo que su objetivo es reactivar la vida interna del peronismo y que ya inició conversaciones con los jefes comunales. Su mandato vence el 18 de diciembre, pero el proceso electoral se extendería hasta el próximo verano. Si no hay acuerdo político, el PJ podría atravesar una interna abierta por primera vez en más de 20 años.
Un partido en busca de conducción
La pelea por el control del peronismo bonaerense no se limita a los cargos partidarios: define quién ordenará al movimiento en su principal bastión territorial. Desde el entorno de Kicillof aseguran que lo que está en juego es “un nuevo proyecto político con base en la gestión”, más que una simple disputa burocrática.
Los intendentes del MDF difundieron recientemente un documento con fuerte respaldo al gobernador, en el que plantearon la necesidad de “construir una alternativa nacional, democrática y federal” frente al rumbo económico del gobierno de Javier Milei. En ese texto, remarcaron además que el peronismo bonaerense “demostró que puede ganar, resistir y gobernar”.
Ese posicionamiento consolidó el armado de una lista propia alineada con Kicillof, que podría enfrentar directamente al actual titular del PJ. En esa estrategia suena con fuerza el nombre de Verónica Magario, actual vicegobernadora y dirigente cercana tanto al gobernador como a Cristina Fernández de Kirchner, como posible candidata de consenso. También la intendenta de Moreno, Mariel Fernández, comenzó a moverse dentro de los sectores que impulsan un recambio.
La interna que anticipa 2027
Máximo Kirchner, que asumió la conducción del PJ bonaerense en 2021, intenta mantener la estructura partidaria que construyó en los últimos años con el respaldo de La Cámpora. Pero el crecimiento político de Kicillof tras su victoria en las elecciones provinciales de septiembre lo posicionó como un nuevo polo de poder dentro del espacio.
El resultado de esa pulseada será clave para el futuro del peronismo: marcará no sólo quién liderará el partido en la provincia más importante del país, sino también qué modelo de peronismo —el kirchnerista tradicional o el de gestión territorial— prevalecerá en la reconstrucción del movimiento de cara a las presidenciales de 2027.
