El caso que generó impacto en redes y en la opinión pública llega a una instancia clave: este martes comienza en Río de Janeiro el juicio contra Agostina Páez, acusada de realizar gestos racistas en un boliche.
La abogada argentina permanece bajo prisión domiciliaria y está imputada por tres hechos de injuria racial, un delito que en Brasil tiene penas de hasta 15 años y carácter no excarcelable.
El proceso se desarrollará en el Tribunal Penal N°37, donde el juez Guilherme Schilling Pollo Duarte escuchará los planteos de la fiscalía y la querella.
El hecho ocurrió durante una salida nocturna y quedó registrado en un video que rápidamente se viralizó. Ese material se transformó en la principal evidencia del caso.
Desde su entorno, Páez explicó que todo se originó por una discusión con el personal del local. “Fue por una cuenta mal cobrada”, sostuvo.
En medio del proceso judicial, la acusada publicó un mensaje en redes en el que reconoció la gravedad del hecho: “Fue una reacción muy grave”, afirmó, y agregó: “Quiero pedir disculpas públicamente”.
El juicio marcará un punto decisivo en un caso que combina repercusión mediática, evidencia audiovisual y un fuerte contexto social frente a los delitos de discriminación.
