La investigación por el femicidio de Agostina Vega sumó un nuevo capítulo con la difusión del testimonio de Marianela Soledad Palmero, pareja de Claudio Barrelier, quien declaró ante la Justicia luego de que se levantara el secreto de sumario que regía sobre la causa.
Palmero convivía con Barrelier en la vivienda de barrio Cofico donde, según la hipótesis del fiscal Raúl Garzón, ocurrió el asesinato de la adolescente de 14 años. En su declaración, intentó reconstruir qué hizo el acusado durante las horas previas y posteriores al crimen.
Según relató, cerca de las 21.45 del sábado 23 de mayo, Barrelier se encontraba jugando a la PlayStation en el living de la casa. En un momento se acercó a la cocina, donde ella preparaba la cena junto a otra inquilina, y pidió dinero en efectivo.
La mujer aseguró que entre ella y su hija reunieron unos 3.000 pesos, dinero que le entregaron al acusado sin preguntarle para qué lo necesitaba. Después de eso, Barrelier salió de la vivienda diciendo «voy y vengo» y, siempre según su versión, regresó en menos de veinte minutos.
Palmero afirmó que, al regresar, Barrelier volvió a jugar con su hija, cenó apenas dos empanadas y más tarde se acostó sin mostrar un comportamiento extraño ni signos de nerviosismo. También sostuvo que fue la única salida que realizó esa noche.
La declaración también incluye lo que ocurrió al día siguiente, cuando comenzó a circular por redes sociales la fotografía de Agostina como desaparecida. Palmero contó que le mostró la imagen a Barrelier y que él respondió que conocía a la adolescente porque le había pedido ayuda para trasladarse.
Según el relato de la mujer, el acusado le dijo que no pudo llevarla porque no tenía vehículo, que le entregó dinero y que luego vio a Agostina subir a un Volkswagen Gol rojo. Esa versión forma parte de las supuestas coartadas que ahora analiza la fiscalía.
Aunque Palmero aseguró que Barrelier «no es una persona violenta» y negó haber advertido movimientos extraños dentro de la vivienda, la querella considera poco creíble su testimonio. La representante de la familia de la víctima sostiene que la mujer «sabe mucho más de lo que dice» y cuestiona que no haya escuchado ni observado nada durante las horas en que se habría cometido el crimen.
La situación judicial de Palmero cambió pocas horas después de que trascendiera su declaración. El fiscal Raúl Garzón ordenó su detención e imputación por encubrimiento agravado, al considerar que podría haber participado en maniobras destinadas a ocultar pruebas o dificultar la investigación. Con su arresto, ya son cuatro las personas detenidas en la causa.
Mientras continúa el análisis de las pruebas, la Justicia busca reconstruir minuto a minuto lo ocurrido dentro de la vivienda de barrio Cofico y determinar si Claudio Barrelier actuó solo o contó con la colaboración de otras personas para cometer el femicidio y encubrir lo sucedido.
