Home Portada Caso Agostina: una declaración volvió a poner bajo la lupa al círculo...

Caso Agostina: una declaración volvió a poner bajo la lupa al círculo íntimo de Barrelier

Una extrabajadora sexual aportó nuevos datos sobre el funcionamiento del bar "Wachitas" y señaló a dos mujeres cercanas a Claudio Barrelier. La declaración podría tener impacto en una investigación que continúa sumando elementos contra el principal acusado por el crimen de la adolescente.

La investigación por el femicidio de Agostina Vega incorporó en las últimas horas una nueva declaración que podría reforzar algunas de las hipótesis que analiza la fiscalía. Se trata del testimonio de Carla, una extrabajadora sexual que ya había declarado ante la Justicia y que ahora volvió a exponer públicamente detalles sobre personas cercanas a Claudio Barrelier, principal acusado por el crimen.

Durante una entrevista con medios cordobeses, la mujer señaló a Marianela Palmero, expareja de Barrelier y madre de una de sus hijas, como integrante de la estructura de funcionamiento del bar «Wachitas», un establecimiento que quedó bajo la lupa de los investigadores tras el asesinato de la adolescente.

Según relató, Palmero era conocida en ese ámbito como «La Gringa Ludmila» y trabajaba junto a Soledad Andreani, realizando distintas tareas dentro del local, desde la atención de mesas hasta actividades vinculadas a los espectáculos que se desarrollaban en el lugar.

La testigo también aseguró que Palmero residía en la vivienda de barrio Cofico que es investigada dentro del expediente y sostuvo que habría estado allí durante la noche en que Agostina fue asesinada.

El foco vuelve a ponerse sobre el entorno del acusado

Uno de los aspectos que más llamó la atención de la declaración fue la referencia a los vínculos personales que mantenía Barrelier.

Según Carla, el acusado mantenía relaciones simultáneas con varias mujeres de su entorno más cercano.

«Tenía tres mujeres: Ludmila, Soledad y la mamá de Agostina», afirmó durante su testimonio público.

Las declaraciones fueron incorporadas en un contexto en el que los investigadores intentan reconstruir con precisión los movimientos y relaciones de las personas que rodeaban al principal imputado antes y después del crimen.

Las acusaciones contra la dueña del Ford Ka

La parte más comprometida del relato estuvo dirigida hacia Soledad Andreani, actualmente detenida e imputada en la causa.

La mujer es la propietaria del Ford Ka negro que, según la hipótesis de la fiscalía, habría sido utilizado para trasladar y descartar el cuerpo de Agostina luego del asesinato.

Carla fue aún más allá y aseguró que Andreani ejercía un rol de control sobre otras mujeres vinculadas al bar investigado.

«Siempre fue una proxeneta de todas nosotras», sostuvo.

Se trata de una acusación de extrema gravedad que por el momento forma parte de una declaración testimonial y que deberá ser corroborada dentro de la investigación judicial.

Mientras tanto, el fiscal Raúl Garzón continúa reuniendo pruebas para determinar cuál fue el grado de participación de Andreani en los hechos posteriores al crimen.

Una declaración clave para la causa

La expectativa ahora está puesta en la declaración indagatoria que Andreani debía prestar ante la Justicia, una instancia considerada central para esclarecer qué ocurrió con el vehículo y cuál fue su intervención en los movimientos posteriores al asesinato.

Los investigadores buscan establecer si existió colaboración para ocultar pruebas o facilitar el traslado del cuerpo de la víctima.

La causa por el femicidio de Agostina Vega se encuentra en una etapa decisiva y cada nuevo testimonio suma piezas a una investigación que intenta reconstruir uno de los casos más conmocionantes registrados en Córdoba durante los últimos meses.

Con Barrelier señalado como principal responsable del crimen y nuevas declaraciones apuntando a personas de su círculo más cercano, la fiscalía continúa avanzando para determinar todas las responsabilidades penales que podrían surgir del expediente.

Salir de la versión móvil