Boca Juniors sufrió una derrota por 1-0 ante Cruzeiro en Belo Horizonte por la tercera fecha del Grupo D de la Copa Libertadores, en un partido que quedó marcado por la expulsión temprana de Adam Bareiro y un arbitraje polémico. El equipo argentino, que llegaba con una racha positiva, no pudo sostener el ritmo ante un rival que aprovechó la ventaja numérica en el complemento.
El punto de quiebre del encuentro se dio sobre el final del primer tiempo, cuando el árbitro uruguayo Esteban Ostojich decidió mostrarle la segunda amarilla a Bareiro, una decisión que generó fuertes cuestionamientos por su impacto en el desarrollo del partido.
Ya en la segunda mitad, con un jugador menos, el equipo dirigido por Claudio Úbeda intentó resistir, pero el desgaste físico comenzó a hacerse evidente frente a un Cruzeiro que dominó la posesión y generó situaciones constantes. La resistencia se rompió a los 82 minutos, cuando el conjunto brasileño encontró el gol que terminaría definiendo el encuentro.
A pesar de la caída, Boca se mantiene en la pelea dentro del grupo, compartiendo la cima con Cruzeiro en puntos, aunque con mejor diferencia de gol. Sin embargo, el resultado corta una racha de 14 partidos invicto y obliga a reacomodar el enfoque de cara a los próximos compromisos.
