El juicio por la Causa Cuadernos, uno de los expedientes de corrupción más voluminosos y sensibles de los últimos años, retomó su marcha este martes con un movimiento clave del Tribunal Oral Federal N°7 (TOF 7): la adopción de un cronograma de dos audiencias por semana con el objetivo de evitar que el proceso siga estancándose.
La reanudación ocurrió a la 13, en medio de un clima de presiones institucionales y tensiones internas por el ritmo del debate. En esta nueva etapa, el tribunal continuará con la extensa lectura del requerimiento de elevación a juicio, un tramo que se prevé finalizar el 2 de diciembre, debido a la magnitud del caso: 86 imputados, 540 hechos investigados y más de 600 testigos citados para declarar.
Un expediente con nombres de peso
En el banquillo figuran algunos de los nombres más resonantes de la política y el empresariado nacional. Entre los exfuncionarios aparecen Cristina Kirchner, Julio De Vido, José López, Roberto Baratta, Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi, mientras que del sector privado destacan Angelo Calcaterra, Aldo Roggio, Carlos Wagner, Gerardo Ferreyra, Armando Loson, Héctor Sánchez Caballero, Alberto Taselli y Néstor Otero, entre otros.
También está acusado Oscar Centeno, el chofer cuyas anotaciones dieron origen a la investigación.
Poco antes del reinicio, el tribunal decidió sobreseer a Enrique Pescarmona, luego de que el Cuerpo Médico Forense determinara que padece una incapacidad mental irreversible.
Cruces entre tribunales y reclamos por recursos
La presión para acelerar el juicio no es nueva. Tanto la Cámara de Casación como el Consejo de la Magistratura insistieron en que el TOF 7 necesita redoblar el ritmo, ampliar su estructura y asegurar espacios adecuados para audiencias presenciales. Incluso el juez de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti intervino públicamente para pedir que el juicio avance “sin interrupciones, incluso en verano si es necesario”.
Los magistrados del tribunal respondieron con cautela: señalaron falta de personal, limitaciones edilicias y la imposibilidad de sostener un formato totalmente presencial sin garantías logísticas. También remarcaron que la organización del debate es una facultad exclusiva del tribunal y que cualquier interferencia podría afectar su independencia.
Las primeras audiencias y declaraciones clave
Las jornadas iniciales ya dejaron testimonios de alto impacto. Entre ellos, las declaraciones de Claudio Uberti y Carlos Wagner, que detallaron supuestos circuitos de recaudación ilegal vinculados a la obra pública. También se incorporó la declaración de Centeno, quien describió el traslado de bolsos y el presunto destino de parte del dinero en la Quinta de Olivos.
Este martes, al reanudarse la audiencia, continuó la lectura de la declaración del financista Ernesto Clarens, quien apuntó a la dinámica de financiamiento político en Santa Cruz y habló de retornos millonarios vinculados a empresas de la región.
Cómo seguirá el juicio
Desde ahora, las audiencias se realizarán los martes y jueves, en modalidad virtual mientras continúan las obras en la Sala AMIA de Comodoro Py, que recién estaría disponible en diciembre. El TOF 7 sostiene que el formato remoto evitó mayores demoras y que cualquier transición a la presencialidad requerirá recursos aún no garantizados.
El desafío del tribunal será sostener un ritmo más exigente sin comprometer la autonomía del proceso. La jornada de este martes marcó el primer examen del nuevo esquema, en un juicio que, por volumen y sensibilidad política, promete extenderse durante varios meses más.
