
Brasil comenzó su camino en el Mundial 2026 con más interrogantes que certezas. El equipo dirigido por Carlo Ancelotti empató 1-1 frente a Marruecos y dejó una imagen alejada de la que suele esperarse de uno de los grandes candidatos al título.
El encuentro, disputado en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, tuvo un desarrollo inesperado. Marruecos asumió el protagonismo desde el inicio, presionó alto, ganó la mitad de la cancha y generó las situaciones más claras ante un Brasil incómodo y desordenado.
La superioridad marroquí encontró premio a los 21 minutos del primer tiempo. Tras una gran combinación con Brahim Díaz, Ismael Saibari definió con categoría ante la salida de Alisson y puso en ventaja a los africanos, desatando la sorpresa en el estadio.
Brasil reaccionó gracias a una de sus figuras. A los 32 minutos, Vinicius Junior tomó la pelota cerca de la línea de fondo, encaró hacia el centro y sacó un remate preciso que se convirtió en el empate. Fue una acción individual brillante que le devolvió vida a la Canarinha en un momento complejo del partido.
En el complemento, Ancelotti movió el banco y buscó mayor equilibrio. Los ingresos de Danilo y Fabinho ayudaron a ordenar al equipo, que ganó posesión y empujó a Marruecos hacia su campo, aunque sin demasiada claridad en los metros finales.
Sin embargo, las ocasiones más peligrosas volvieron a ser del conjunto africano. Sobre el cierre, Marruecos estuvo a punto de quedarse con la victoria, pero Alisson respondió con dos atajadas consecutivas que evitaron la caída brasileña.
Tras el encuentro, Ancelotti fue autocrítico y reconoció las dificultades de su equipo. «El equipo estaba nervioso y nos faltó equilibrio», afirmó el entrenador italiano, quien admitió que deberán mejorar rápidamente para aspirar a pelear por el título.
La actuación brasileña generó repercusiones inmediatas en la prensa internacional, donde varios medios hablaron de un «pálido debut» e incluso lo calificaron como el peor primer tiempo de Brasil en una Copa del Mundo desde la histórica derrota por 7-1 ante Alemania en 2014.
Con este resultado, el Grupo C quedó completamente abierto. Brasil sumó un punto, al igual que Marruecos, y ahora buscará recuperarse el próximo 19 de junio frente a Haití, mientras que los africanos enfrentarán a Escocia con la ilusión intacta de volver a hacer historia en una Copa del Mundo.


