Casi dos décadas después de que estallara uno de los primeros grandes escándalos de corrupción vinculados con la obra pública kirchnerista, la Justicia condenó este lunes 13 de julio a Julio De Vido y José López por el caso Skanska. El Tribunal Oral Federal N°4 les impuso cinco años de prisión por las maniobras investigadas alrededor de la ampliación de los gasoductos Norte y Sur.
De Vido, exministro de Planificación Federal durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, y López, exsecretario de Obras Públicas, fueron considerados responsables de cohecho y administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública. El exgerente general de Nación Fideicomisos Néstor Ulloa también fue condenado a cinco años de prisión.
El veredicto fue dictado por el Tribunal Oral Federal N°4 de la Ciudad de Buenos Aires, que analizó las irregularidades en la adjudicación y ejecución de las obras para ampliar la capacidad de transporte de gas de los sistemas Norte y Sur. El expediente investigó el pago de sobornos a funcionarios públicos y un perjuicio económico para el Estado.
La causa comenzó en 2005 y quedó asociada a la constructora sueca Skanska, luego de que saliera a la luz un mecanismo de facturación apócrifa utilizado para justificar la salida de dinero de la empresa. La investigación judicial buscó determinar si parte de esos fondos fue destinada al pago de coimas para obtener contratos de obra pública.
Las obras de los gasoductos Norte y Sur
El expediente se concentró en la ampliación de dos gasoductos adjudicada durante la gestión de De Vido al frente del Ministerio de Planificación Federal. La acusación sostuvo que los funcionarios se apartaron de los presupuestos iniciales y promovieron contrataciones por valores superiores, en un esquema que terminó beneficiando a empresas privadas.
La investigación determinó que las obras no fueron adjudicadas mediante una licitación pública, sino a través de concursos privados. Las maniobras investigadas estuvieron relacionadas con contratos celebrados para la ampliación de la infraestructura gasífera argentina.
Según la acusación que llegó al juicio, Skanska utilizó facturas falsas correspondientes a servicios que no habían sido prestados para retirar fondos de la compañía. El dinero era canalizado mediante empresas e intermediarios y la hipótesis judicial sostuvo que parte de esos recursos terminó destinada al pago de sobornos.
El caso se convirtió en uno de los primeros expedientes por corrupción de los gobiernos kirchneristas y atravesó distintas etapas judiciales, cierres y reaperturas antes de llegar al juicio oral que comenzó en abril de 2024.
De Vido sumó su quinta condena
La sentencia por el caso Skanska representa la quinta condena contra Julio De Vido por hechos de corrupción vinculados con su paso por la función pública. El exministro ya se encontraba detenido y continuará cumpliendo prisión domiciliaria por otras condenas firmes.
De Vido fue uno de los funcionarios con mayor poder durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner. Desde el Ministerio de Planificación Federal concentró durante más de una década áreas estratégicas vinculadas con la obra pública, la energía y el transporte.
José López también acumuló causas y condenas después de su salida del Gobierno. El exsecretario de Obras Públicas adquirió notoriedad pública en junio de 2016, cuando fue detenido mientras intentaba ingresar bolsos con millones de dólares a un convento de General Rodríguez.
La condena conocida este lunes llega más de veinte años después de los hechos que dieron origen al expediente. El Tribunal Oral Federal N°4 dio por acreditada la responsabilidad de los exfuncionarios en las maniobras investigadas en la causa Skanska, uno de los expedientes judiciales más antiguos relacionados con corrupción en la obra pública durante el kirchnerismo.
