El monumento al Estado de Israel, emplazado en la plazoleta homónima frente al Concejo Deliberante de Neuquén, volvió a ser blanco de un acto de vandalismo. Durante la madrugada aparecieron pintadas con consignas contra Israel sobre la estructura, un hecho que generó el rechazo de la comunidad judía local y motivará una investigación judicial.
Las inscripciones incluyeron frases como «Israel genocida» y otras expresiones dirigidas contra el Estado israelí. El ataque fue descubierto durante la mañana y rápidamente se iniciaron tareas de limpieza por parte del personal municipal.
El presidente del Centro Hebraico de Neuquén, Carlos Maravankin, lamentó lo ocurrido y recordó que no se trata de un episodio aislado. «No es la primera vez. El monumento ya ha sufrido otros actos de vandalismo», señaló, al tiempo que consideró que este tipo de acciones perjudican a toda la comunidad porque afectan un espacio público que luego debe ser restaurado con recursos del Estado.
Según explicó, las tareas de reparación demandarán distintos trabajos, ya que las pintadas fueron realizadas tanto sobre superficies de ladrillo como sobre placas de mármol, que requieren tratamientos específicos para recuperar el monumento.
Maravankin también cuestionó el contenido de las consignas y sostuvo que trasladar a Neuquén un conflicto internacional solo contribuye a fomentar el odio y la discriminación. Además, recordó que en la ciudad conviven personas de distintos orígenes y credos, y remarcó la importancia de preservar ese clima de respeto.
La comunidad judía confirmó que presentará una denuncia ante la Fiscalía para que se investigue el hecho. Entre las medidas previstas figura el análisis de las cámaras de seguridad ubicadas en las inmediaciones del Concejo Deliberante y de otros dispositivos instalados en la zona para intentar identificar a los autores.
No es la primera vez que este espacio resulta atacado. El monumento ya había sufrido episodios similares en años anteriores, incluido un caso registrado en 2010 con pintadas sobre la estructura, lo que llevó en distintas oportunidades a reforzar las tareas de restauración y preservación del lugar.
Mientras avanzan las tareas de limpieza y la investigación judicial, desde la comunidad judía insistieron en la necesidad de esclarecer lo ocurrido y sancionar a los responsables, al considerar que este tipo de hechos atentan contra la convivencia democrática y el patrimonio público de la ciudad.
