La recuperación del histórico ferrocarril que une Puerto Deseado con Las Heras comenzó a entrar en una nueva etapa en el norte de Santa Cruz con la incorporación de una locomotora diésel-eléctrica que será utilizada en los próximos trabajos sobre la traza.
El proyecto provincial busca recuperar progresivamente los 283 kilómetros de vías del antiguo corredor ferroviario. Las primeras tareas se concentraron en el tramo Jaramillo–Fitz Roy, donde durante este año se realizaron trabajos de reacondicionamiento, relevamientos y pruebas técnicas sobre una infraestructura que llevaba décadas prácticamente fuera de servicio.
La unidad incorporada es una ALCO RSD-35, serie DL-535, una locomotora multipropósito de casi 80 toneladas y seis ejes motrices. Su llegada permitirá avanzar con una nueva instancia operativa después de las pruebas realizadas con un vehículo bivial, utilizado para verificar las condiciones de las vías antes del ingreso de equipamiento ferroviario de mayor porte.
Durante mayo, la Provincia había informado que el primer tramo de recuperación presentaba un avance cercano al 90 por ciento. En julio, además, autoridades provinciales y representantes de Trenes Argentinos realizaron un relevamiento técnico sobre distintos sectores del ramal para evaluar el estado de vías, rieles y durmientes y determinar las intervenciones necesarias.
Turismo como primera etapa
Uno de los primeros objetivos planteados por Santa Cruz es recuperar el corredor para desarrollar una propuesta turística vinculada con la historia ferroviaria y el patrimonio de las localidades atravesadas por el ramal.
En paralelo con la recuperación de las vías, la provincia informó que se construye en Materfer una nueva formación con sistema dual, destinada al futuro servicio turístico. También se trabaja sobre vagones que serán incorporados al proyecto y se prevé que la propuesta pueda comenzar a funcionar durante los primeros meses de 2027.
La iniciativa contempla fortalecer espacios relacionados con la historia ferroviaria, entre ellos el museo de Jaramillo, y sumar propuestas que permitan vincular el recorrido con la identidad productiva y cultural de la zona norte santacruceña.
El proyecto también incorpora la participación de trabajadores de YCRT, que fueron capacitados para intervenir en las tareas vinculadas con la recuperación de la infraestructura. La Provincia plantea además que los trabajos puedan generar oportunidades para mano de obra y pequeñas y medianas empresas locales.
Una infraestructura con potencial productivo
Más allá del turismo, el Gobierno santacruceño plantea que la recuperación ferroviaria pueda convertirse posteriormente en una herramienta para mejorar la conectividad y reducir costos logísticos.
La conexión con Puerto Deseado aparece como uno de los puntos centrales de esa estrategia, debido a la posibilidad de articular nuevamente el ferrocarril con la infraestructura portuaria y con distintas actividades productivas del norte provincial.
El gobernador Claudio Vidal sostuvo que el proyecto contempla comenzar con el transporte de pasajeros y avanzar posteriormente en alternativas vinculadas con el movimiento de cargas. Según explicó, la recuperación del corredor forma parte de una estrategia más amplia orientada al turismo, el trabajo y la generación de oportunidades en la región.
El desafío es recuperar una infraestructura que durante décadas quedó fuera de servicio y que históricamente permitió vincular localidades del norte santacruceño. Con los primeros kilómetros reparados y la llegada de la locomotora, Santa Cruz busca pasar de la recuperación de sectores aislados a la reconstrucción progresiva de un corredor ferroviario de 283 kilómetros.
El objetivo inmediato está puesto en continuar los trabajos sobre la traza y avanzar hacia Las Heras. A más largo plazo, la recuperación del ramal plantea la posibilidad de volver a utilizar el tren no solo como patrimonio histórico y atractivo turístico, sino también como parte de la infraestructura productiva y logística de la Patagonia.
