Desde las primeras horas de este viernes, miles de fieles se acercaron al santuario de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers, para participar de las celebraciones por el día del patrono del pan y del trabajo. La jornada comenzó con largas filas para ingresar al templo, recibir la bendición y participar de las distintas ceremonias religiosas.
La tradicional celebración estuvo acompañada este año por una movilización hacia Plaza de Mayo, que reunió a fieles junto con columnas de organizaciones sociales y sindicales. Los manifestantes recorrieron aproximadamente 15 kilómetros desde Liniers, en una jornada atravesada por reclamos vinculados al trabajo, los ingresos y la situación social.

de alimentos a comedores comunitarios, la parálisis de las obras de integración en barrios populares y la eliminación
del Voluntariado de Acompañamiento Territorial (VAT), heredero del Salario Social Complementario», señalaron en un comunicado
Durante la misa central, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Ignacio García Cuerva, pronunció una homilía con un fuerte contenido social y reclamó a la dirigencia política respuestas concretas frente a las dificultades que atraviesan distintos sectores de la sociedad.
García Cuerva sostuvo que “la solución a los problemas económicos y sociales la tiene la clase dirigente” y cuestionó a quienes, según expresó, hablan de los sectores más vulnerables pero permanecen alejados de sus necesidades. También afirmó que existen familias que necesitan dos o más empleos para llegar a fin de mes y personas que recurren a créditos que terminan agravando su situación económica.
dio una bendición especial a los fieles reunidos frente al santuario
El arzobispo también citó al papa León XIV para señalar que la libertad económica debe estar vinculada con el bien común y la dignidad de las personas. En ese marco, reclamó una mayor generación de oportunidades laborales y destacó al trabajo como una herramienta fundamental para recuperar autonomía y dignidad.
La movilización llegó durante la tarde a Plaza de Mayo, donde se realizó un acto central y se leyó un documento conjunto. Entre los participantes estuvieron organizaciones sociales y sindicales, entre ellas la UTEP y la CGT, que acompañaron la peregrinación y expresaron sus propios reclamos.
Tras el acto, las columnas comenzaron a desconcentrarse de la plaza, mientras en Liniers continuaba la presencia de fieles que se acercaron durante toda la jornada para agradecer, pedir y renovar su vínculo con San Cayetano. La celebración volvió a combinar así una de las expresiones de fe popular más importantes del calendario argentino con una jornada de fuerte contenido social.