El gobierno neuquino realizó una nueva jornada de trabajo destinada a fortalecer la atención del Accidente Cerebrovascular (ACV) mediante una articulación entre el sistema público y privado de salud. La iniciativa se desarrolló en el marco del II Foro Neuquino de ACV, un espacio de intercambio técnico y sanitario orientado a mejorar los procesos de atención y coordinación en toda la provincia.
La apertura estuvo encabezada por el ministro de Salud, Martín Regueiro, junto a la secretaria de Emergencias y Gestión de Riesgos, Luciana Ortiz Luna, la subsecretaria de Servicios de Salud, Guadalupe Montero, y la especialista en neurointervención Miriam Vicente.
Durante la jornada participaron profesionales de neurología, emergencias, terapia intensiva, neurocirugía, rehabilitación y sistemas de derivación interhospitalaria, además de representantes de instituciones privadas y organismos sanitarios provinciales.
“Tenemos que modificar los procesos, mejorarlos y pensarnos en equipo”, sostuvo Martín Regueiro, quien remarcó la necesidad de consolidar una red provincial integrada para garantizar acceso a la atención en todo el territorio neuquino.
Uno de los principales objetivos del encuentro fue avanzar en la conformación definitiva de la Red Provincial de ACV, una estrategia sanitaria que busca reducir tiempos de respuesta y mejorar el abordaje de una enfermedad considerada una de las principales causas de discapacidad y mortalidad.
Durante el foro también se presentaron nuevas guías clínicas internacionales, mesas de trabajo interdisciplinarias y un documento de compromiso interinstitucional entre sectores públicos y privados. Desde Salud recordaron que el ACV es una patología “tiempo-dependiente”, donde las primeras horas son determinantes para reducir secuelas graves.
Especialistas indicaron que existe una ventana aproximada de cuatro horas y media para aplicar tratamientos oportunos capaces de disminuir daños neurológicos permanentes. Por ese motivo, insistieron en la importancia de reconocer rápidamente síntomas como dificultad para hablar, debilidad en brazos o piernas y parálisis facial, además de activar de inmediato el sistema de emergencias a través del 107.
La provincia cuenta actualmente con la Ley 3.263, que garantiza el acceso a prevención, diagnóstico y tratamiento del ACV, además de establecer una red específica para su abordaje sanitario.
