River volvió a ganar. Después de una semana marcada por la eliminación de la Copa Sudamericana y la salida de Eduardo Coudet, el equipo de Núñez encontró una respuesta inmediata con Leonardo Ponzio como entrenador interino y derrotó 3-2 a Banfield en el estadio Florencio Sola, por la séptima fecha del Torneo Clausura.
El triunfo tuvo dos caras. River mostró durante buena parte del partido una versión más decidida, consiguió sacar una ventaja de dos goles y llegó a ponerse 3-1, pero terminó sufriendo ante la reacción del conjunto local.
El equipo visitante abrió el marcador a los 32 minutos del primer tiempo. Ángel Correa recibió y asistió a Sebastián Driussi, quien definió de volea para poner el 1-0. La conexión entre ambos volvió a ser determinante para River en una tarde en la que el delantero tuvo una participación decisiva.
Nueve minutos después llegó el segundo. River tuvo un penal a favor y Thiago Almada se hizo cargo de la ejecución. El arquero Diego Rodríguez logró contener el remate inicial, pero el VAR determinó que hubo invasión y ordenó repetirlo. En la segunda oportunidad, Almada no falló y estableció el 2-0.
El resultado parecía encaminar al Millonario hacia una victoria tranquila, pero Banfield encontró rápidamente una respuesta.
A los 19 minutos del segundo tiempo, Bruno Sepúlveda descontó para el local y volvió a poner al Taladro en partido. River, sin embargo, reaccionó apenas unos minutos después.
A los 24, Ángel Correa apareció nuevamente para marcar el tercero y devolverle al equipo de Ponzio una ventaja de dos goles.
El partido todavía tendría un último capítulo de tensión.
Cuando faltaban pocos minutos para el final, Sepúlveda volvió a aparecer y convirtió su segundo gol de la tarde. Con el 3-2, Banfield se lanzó en busca del empate y obligó a River a retroceder durante los minutos finales.
El conjunto local tuvo la iniciativa y buscó aprovechar el envión, mientras River intentaba sostener una victoria que terminó siendo más trabajada de lo que había imaginado durante buena parte del encuentro.
Finalmente, el resultado no volvió a modificarse y el Millonario se llevó tres puntos importantes en una jornada que representaba mucho más que un partido de campeonato.
Un triunfo que cambia el clima
La victoria significó también el debut ganador de Leonardo Ponzio como entrenador interino de River. El histórico mediocampista asumió el cargo después de la salida de Coudet, producida tras la eliminación frente a Independiente Santa Fe en los octavos de final de la Copa Sudamericana.
Ponzio llegó en un momento especialmente delicado para el club. River había acumulado malos resultados y necesitaba una reacción inmediata para evitar que la crisis deportiva se profundizara. El triunfo ante Banfield no resuelve por sí solo los problemas del equipo, pero representa un punto de partida diferente para el interinato.
Además, River volvió a sumar en el Clausura y quedó con 11 puntos, en la undécima posición de la Zona B, mientras que Banfield quedó duodécimo, también con 11 unidades. Para el Millonario, la victoria tiene entonces un doble valor: permite recuperar confianza después del golpe internacional y le da a Ponzio un comienzo positivo al frente del equipo.
River ganó, pero sobre todo consiguió algo que necesitaba con urgencia: tiempo y tranquilidad para intentar reconstruirse.
