La misión Artemis II volvió a marcar un hito en la historia de la exploración espacial con la primera imagen completa de la Tierra captada por humanos en más de cinco décadas.

La fotografía fue tomada por el astronauta Reid Wiseman desde la cápsula Orión, en pleno trayecto hacia la Luna, y rápidamente generó repercusión global.
La imagen muestra el planeta en su cara nocturna, iluminado tenuemente por la luz solar indirecta y el reflejo lunar, lo que permitió captar detalles inéditos.
Entre ellos, se destacan las luces de ciudades de Buenos Aires, Neuquén, Rosario, Bahía Blanca y Mar del Plata, junto a otras regiones del país vecino de Chile.
El análisis del astrónomo Guillermo Abramson permitió identificar también la presencia de Venus y el fenómeno de la luz zodiacal, poco frecuente en imágenes de este tipo.
La misión, desarrollada por la NASA, busca retomar los vuelos tripulados a la Luna, algo que no ocurría desde el programa Apolo.
Más allá del valor científico, la imagen fue interpretada como un símbolo global: una mirada única sobre la Tierra desde el espacio profundo que vuelve a poner en perspectiva el lugar del planeta en el universo.