Un enólogo mendocino de 39 años murió en Francia mientras realizaba una actividad de escalada en el macizo del Mont Blanc. Otro argentino que lo acompañaba sufrió heridas de gravedad y permanece internado en un hospital de la región de Alta Saboya.
La víctima fue identificada como Gabriel Ansiaume, reconocido en el ambiente vitivinícola de Mendoza. El accidente ocurrió el jueves en la Aiguille du Peigne, una de las famosas agujas de Chamonix, cuya cumbre alcanza los 3.192 metros.
Ansiaume se encontraba junto a otro argentino, identificado en distintas fuentes como su primo y compañero de escalada. Ambos habían completado el ascenso y la caída se produjo durante el descenso, cuando transitaban por la pared rocosa hacia el sector conocido como corredor de los Papillons.
De acuerdo con el Pelotón de la Gendarmería de Alta Montaña (PGHM) de Chamonix, los dos montañistas resbalaron y cayeron. Otros escaladores que se encontraban en la zona observaron el accidente y dieron aviso a los servicios de emergencia.
Los rescatistas llegaron hasta el lugar mediante un operativo aéreo. Ansiaume murió como consecuencia de la caída, mientras que su compañero fue evacuado y trasladado al hospital de Sallanches, donde debió ser intervenido quirúrgicamente debido a la gravedad de sus lesiones.
Las circunstancias exactas que provocaron el accidente todavía son investigadas por las autoridades francesas. Por el momento, la información oficial señala que ambos perdieron el equilibrio durante el recorrido, sin que se haya establecido una causa definitiva.
La muerte de Ansiaume generó especial conmoción en Mendoza, donde tenía una reconocida trayectoria profesional dentro de la industria vitivinícola. Era conocido por sus amigos como “Rata” y había desarrollado distintos proyectos vinculados con la elaboración de vinos.
En los últimos años había trabajado en proyectos de vinos de autor, entre ellos Contrabando, junto al enólogo y empresario Federico Vargas Arizu. También había desarrollado parte de su trayectoria profesional en Francia y Eslovenia.
El accidente ocurrió en una de las zonas de montaña más reconocidas de los Alpes franceses y volvió a poner en evidencia las dificultades que presentan las rutas de escalada de las Agujas de Chamonix, incluso durante el descenso, una de las etapas de mayor exposición para quienes realizan este tipo de actividades.
