A menos de un mes de la llegada del papa León XIV a la Argentina, más de cinco millones de personas manifiestan intención de asistir a verlo durante su visita al país.
El dato surge de la Encuesta Nacional sobre Religión Vivida (ENReVi 2026), que relevó las expectativas frente a la llegada del pontífice y también trazó un panorama sobre las actuales prácticas y creencias religiosas de los argentinos.
De acuerdo con el estudio, el 16,5% de los adultos aseguró que tiene intención de concurrir a ver al Papa, una proporción que representa a más de cinco millones de personas.
El número podría crecer: otro 34% respondió que todavía no sabe si asistirá, mientras que el 49,5% manifestó que no tiene previsto hacerlo.
Entre quienes expresaron su intención de participar de las actividades relacionadas con la visita, el 77% se identifica como católico y cerca del 11% como evangélico.
La predisposición también presenta algunas diferencias socioeconómicas. Entre los sectores de menores ingresos alcanza el 18,4%, ligeramente por encima del promedio nacional.
La ENReVi 2026 fue realizada entre el 27 de agosto y el 7 de septiembre y contó con 2.414 casos observados y 2.092 ponderados, con cobertura en las 24 jurisdicciones argentinas.
El trabajo fue desarrollado por investigadores de la Universidad Católica de Córdoba, Boston College y la Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA). El relevamiento de campo estuvo a cargo de Zuban Córdoba y Asociados.
Religiosidad en transformación
La investigación permite observar además algunos cambios en la relación de los argentinos con las religiones.
El 78% de los encuestados manifestó haber sido criado como católico, pero actualmente el porcentaje que se identifica con el catolicismo se ubica en el 60,2%.
En sentido contrario, aumentó considerablemente la proporción de personas que no manifiesta una filiación religiosa: pasó del 5,8% entre la religión de crianza al 19,3% en la actualidad.
Sin embargo, una menor identificación con las instituciones religiosas no significa necesariamente la desaparición de las prácticas espirituales.
Según la encuesta, el 95,2% realizó al menos una práctica religiosa o espiritual durante el último año, mientras que solamente el 4,8% declaró no haber realizado ninguna.
La oración continúa siendo la práctica más extendida: el 76% afirmó haber rezado u orado, y el 60,3% señaló que lo hace al menos una vez por semana o diariamente.
El estudio también consultó sobre cuestiones sociales y económicas vinculadas con planteos atribuidos a León XIV.
El 75,2% se manifestó de acuerdo con la necesidad de establecer controles públicos sobre la inteligencia artificial para prevenir fenómenos como la desinformación y la vigilancia masiva.
Además, el 77,4% coincidió con que el agua, los alimentos y los servicios de salud deben mantenerse fuera de la especulación financiera.
Según los datos difundidos, incluso entre los simpatizantes de La Libertad Avanza el respaldo a ambas posiciones supera el 60%.
La encuesta encontró también diferencias según las preferencias políticas respecto de la intención de asistir a ver al pontífice: la predisposición aparece algo más baja entre simpatizantes de LLA y de partidos de izquierda que entre quienes se identifican con el peronismo, el kirchnerismo y el PRO, aunque el informe difundido no detalla los porcentajes correspondientes a cada espacio.
La visita de León XIV prevista para noviembre tendrá así como escenario un país donde la identificación religiosa muestra transformaciones importantes, pero donde las prácticas espirituales continúan ampliamente extendidas.
Y, de acuerdo con la primera medición sobre la expectativa que genera su llegada, al menos uno de cada seis adultos argentinos ya manifiesta intención de participar presencialmente de la visita papal.
