Lo rescataron a la orilla de una ruta, bajo la lluvia, cuando tenía apenas un mes de vida. Desde ese día, Chocolate se convirtió en uno más de la familia. Pero hace tres días, el 13 de mayo, desapareció en el barrio Islas Malvinas de Neuquén capital y su familia no sabe nada de él. La desesperación es tanta que ofrecen una recompensa para quien lo encuentre.
Fue en la intersección de Dr. Ramón y Gregorio Martínez donde se vio al perrito por última vez. Chocolate tenía la costumbre de salir un par de minutos a la vereda cada vez que abrían el portón de la casa, y siempre volvía. Ese día no regresó. Tiene un año y medio, un pelaje particular —largo en el cuello y corto desde ahí hasta la cola— y ojos marrones claros.
Mónica, su familia, lo buscó por todo el barrio, pegó carteles con su foto en la calle y en las escuelas, y publicó la búsqueda en grupos de Facebook dedicados a difundir información sobre perros perdidos. Tres días después, el silencio pesa: no hay noticias, no hay pistas concretas y la incertidumbre de no saber dónde buscar se hace cada vez más difícil de sostener.
A la angustia de su desaparición se suma otra preocupación: «Está acostumbrado a dormir adentro porque es muy friolento, no puede dormir afuera. Estamos muy mal», confesó Mónica. El único contacto que recibió fue un mensaje que alertaba sobre un perro con características similares visto en la intersección de Ignacio Rivas y Lanín, pero cuando fue al lugar, «nadie supo decirme si lo había visto», contó.

La familia ofrece una recompensa para quien lo encuentre. «Ofrecemos una recompensa porque necesitamos encontrarlo», dijo Mónica, que habló con Diario Confluencia y pidió ayuda para ampliar la difusión. Sus palabras describen a Chocolate mejor que cualquier cartel: «Se transformó en uno más de la familia». «Cuando llegabas a casa te recibía con toda la alegría aunque lo hayan retado por haber hecho una macana», agregó y aseguró que «sabía el horario de ir a dormir y era el primero en acostarse a los pies de mi cama». Y recordó cómo llegó a su vida: «Desde el momento en que lo vi lo quise, y a los dos días me lo llevé a casa. Es un perrito que necesitaba mucho amor y cuidado».
Quienes tengan información o lo hayan encontrado pueden comunicarse al 2994 51-1668.