La Unión Tranviarios Automotor (UTA) decidió postergar el paro de colectivos de 24 horas que estaba previsto para este viernes 14 de agosto en el interior del país, luego de una nueva instancia de negociación con las cámaras empresarias. De esta manera, los servicios de transporte de corta y media distancia funcionarán con normalidad durante la jornada.
La medida había sido anunciada por el gremio luego de que las negociaciones salariales con la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP) no lograran alcanzar un acuerdo. El conflicto está atravesado por el reclamo de los trabajadores del interior para equiparar sus condiciones salariales con las de los choferes del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Durante la audiencia realizada este jueves ante la Secretaría de Trabajo del Ministerio de Capital Humano, la FATAP planteó la necesidad de realizar gestiones ante las provincias y los municipios para avanzar en una propuesta que permita destrabar la discusión salarial.
Ante ese compromiso, la UTA resolvió dejar en suspenso la medida de fuerza y continuar con el diálogo. Las partes acordaron retomar las negociaciones el jueves 20 de agosto, cuando se evaluará la posibilidad de avanzar hacia una propuesta concreta.
El conflicto lleva varias semanas de negociaciones y tiene como uno de sus principales puntos de discusión la diferencia entre el esquema de subsidios que recibe el transporte del AMBA y el que corresponde a los servicios del interior. Desde el sector empresario sostienen que los aportes estatales tienen una incidencia considerablemente menor fuera del área metropolitana, lo que dificulta afrontar una recomposición salarial en las condiciones reclamadas por el sindicato.
La postergación significa que este viernes 14 de agosto habrá servicio normal de colectivos en las provincias alcanzadas por la medida, aunque el conflicto salarial todavía no está cerrado y podría volver a derivar en una medida de fuerza si las próximas negociaciones no prosperan.
La nueva instancia de diálogo será, por lo tanto, clave para determinar si el reclamo puede resolverse mediante un acuerdo o si la UTA vuelve a disponer medidas de fuerza en el transporte del interior.
