Home Argentina La tasa de empleo informal marca su nivel más alto desde 2024

La tasa de empleo informal marca su nivel más alto desde 2024

La tasa de informalidad en la Argentina fue del 43,2% durante el segundo trimestre (abril-junio) del 2025 y alcanzó a 4 de cada 10 trabajadores, según detalló el Área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales (EDIL) pertenenciente al Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), dependiente de la UBA y el CONICET.

El informe “Panorama del empleo informal y la pobreza laboral” reveló que 4 de cada 10 trabajadores argentinos se encuentran en empleos que no están cubiertos por la legislación laboral, impositiva o de seguridad social. Este fenómeno registró un aumento de 1,6 puntos porcentuales en comparación con el mismo trimestre de 2024, cuando la informalidad había sido del 41,6%.

Durante el segundo trimestre de 2025, la tasa de informalidad mostró fuertes diferencias según la categoría ocupacional: 37,7% entre asalariados, 62,5% en trabajadores por cuenta propia y 22,2% en empleadores. Del total de los empleos informales, el 63% corresponde a asalariados, lo que se explica por su mayor peso en el mercado laboral, donde representan más del 70%.

El estudio subraya que la informalidad entre asalariados aumentó a 37,7%, lo que significa que 4 de cada 10 trabajadores en relación de dependencia no tienen aportes ni cobertura social. Este valor es el más alto desde 2008, con la excepción del segundo trimestre de 2022, cuando alcanzó el 37,8%. “Más allá de las fluctuaciones, la informalidad se ha mantenido en niveles muy elevados durante los últimos 17 años”, advierte el documento.

La brecha de género también quedó en evidencia: la informalidad afecta al 43,2% de las mujeres y al 41,1% de los hombres. No obstante, como los varones representan la mayoría del empleo total (56%), son quienes concentran el 55% de la informalidad laboral.

El informe detalla que la situación es aún más crítica entre los jóvenes de 16 a 24 años, donde la tasa de informalidad llega al 63%. Esto significa que 6 de cada 10 jóvenes trabajan sin estar registrados, una proporción que duplica la de los adultos de entre 45 y 64 años (34,5%). “Se observa un comportamiento en forma de U: la mayor incidencia de la informalidad se da al inicio y al final de la vida laboral”, explica el relevamiento.

Las diferencias regionales también son marcadas. Mientras en la Patagonia y la región Pampeana la informalidad se ubica por debajo del promedio nacional, en el Noroeste, Cuyo y Nordeste supera el 48%. En el detalle por actividades, los valores más extremos se registran en el servicio doméstico y la construcción, donde el 75% de los trabajadores se desempeña de manera informal, en contraste con apenas un 9% en el sector público.

El impacto económico de esta realidad es profundo: en el primer trimestre de 2025, el 42% de los informales vivía en hogares pobres, mientras que solo el 24% de los trabajadores totales estaba en esa situación. Además, el 40% de los asalariados informales percibe ingresos menores a la canasta básica, contra apenas un 5% de los registrados. “Tener empleo en la Argentina no garantiza escapar de la pobreza”, concluye el estudio.

A nivel regional, la Argentina se ubica en una posición intermedia dentro de Latinoamérica: países como Chile, Costa Rica y Brasil muestran tasas de informalidad de entre 24% y 32%, mientras que en Ecuador y Paraguay rondan el 60%. El informe, publicado por EDIL en base a datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC, advierte sobre la persistencia de un problema estructural que impacta directamente en la calidad de vida de millones de trabajadores.

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