
Escondido en el norte de la provincia de Neuquén, Varvarco es un pequeño paraje que ofrece un paisaje único de montaña, ríos y naturaleza intacta, ideal para quienes buscan desconectarse y disfrutar de la Patagonia más auténtica. Con sus vistas panorámicas, senderos para trekking, rafting, cabalgatas y observación de aves, este destino comienza a posicionarse como un foco de turismo sostenible y aventura.
La localidad, administrada por la Comisión de Fomento de Varvarco, se destaca por su infraestructura turística en crecimiento, con más de 120 plazas habilitadas y una fuerte apuesta por capacitar a los emprendedores locales.
Entre los atractivos que ya se pueden disfrutar se encuentran Los Bolillos, un área natural protegida cercana, y sitios históricos como molinos antiguos y senderos vinculados a relatos de los Pincheiras y Las Cautivas, que combinan naturaleza y patrimonio cultural. La localidad también se prepara para el lanzamiento oficial de la temporada turística, el 15 de noviembre, con un día de actividades donde prestadores de Varvarco, Las Ovejas y Manzano Amargo mostrarán la oferta de la región: rafting, trekking, cabalgatas, rappel, ciclismo y avistaje de aves.
En la última novedad, el ministro de Turismo, Gustavo Fernández Capiet, se reunió con el presidente de la Comisión de Fomento, Ulises Herrera; y el arquitecto Gabriel Urrutia, para presentar el proyecto de un Centro de Interpretación en Los Bolillos. La iniciativa contempla reacondicionar una ex escuela en La Matancilla, a pocos kilómetros del área protegida, para brindar información sobre la historia y geografía local, promover el turismo sostenible y proteger el patrimonio. Herrera destacó que el centro será “una puerta de entrada: que el turista conozca primero la historia y luego recorra los senderos habilitados, cuidando el patrimonio y asegurando un turismo responsable en el tiempo”.