Una imagen que había recorrido el mundo desde una cancha de fútbol volvió a encontrarse con la historia de Malvinas. Una delegación integrada por excombatientes y familiares de soldados argentinos caídos en la guerra de 1982 llegó al cementerio de Darwin y desplegó una bandera inspirada en la que había mostrado la Selección Argentina después de su victoria frente a Inglaterra en el Mundial 2026.
La bandera lleva la inscripción “Las Malvinas son argentinas” y reproduce la forma y la tipografía de aquella que los futbolistas argentinos exhibieron sobre el campo de juego tras el triunfo por 2-1 que les permitió avanzar a la final del Mundial.
El homenaje se realizó frente a las tumbas de los soldados argentinos cuyos restos descansan en Darwin. La delegación, integrada por integrantes de distintos centros de veteranos y familiares, también cantó el Himno Nacional Argentino durante la ceremonia.
Un viaje marcado por la memoria
La visita a las islas se desarrolló durante la semana que terminó este viernes e incluyó recorridas por Puerto Argentino y distintos lugares vinculados con los combates de la guerra del Atlántico Sur.
Entre los integrantes de la delegación estuvieron los excombatientes Ramón Robles y Eduardo Albornoz, quienes compartieron con la agencia española EFE parte de sus experiencias y del significado que tuvo regresar a las islas más de cuatro décadas después del conflicto.
“Este para nosotros es un viaje humanitario. Es muy importante venir acá para cerrar esta historia”, expresó Robles al referirse al sentido de la visita.
Albornoz, por su parte, recordó las condiciones que atravesaron los soldados argentinos durante la guerra y señaló que muchos de ellos habían sido incorporados al servicio militar poco tiempo antes de ser enviados al conflicto.
De una tribuna al lugar de la memoria
La bandera que acompañó el homenaje tiene su origen en una escena que se produjo el 15 de julio de 2026, cuando la Selección Argentina venció a Inglaterra por 2-1 en Atlanta y consiguió la clasificación a la final del Mundial.
En medio de la celebración, los jugadores desplegaron sobre el campo una bandera blanca con letras negras y la inscripción “Las Malvinas son argentinas”. La tela había llegado al plantel desde una de las tribunas y terminó convirtiéndose en una de las imágenes más difundidas de aquella jornada.
Dos meses después, una bandera con esa misma estética apareció en un escenario completamente diferente: el cementerio de Darwin, donde el recuerdo de los soldados argentinos muertos durante la guerra ocupa un lugar central.
El gesto unió así dos momentos y dos escenarios distintos: la celebración deportiva de una Selección que acababa de vencer a Inglaterra y el homenaje de quienes regresaron a las islas para recordar a los hombres que murieron durante el conflicto de 1982.
Para los excombatientes y familiares que participaron del viaje, la visita estuvo atravesada por la memoria, el homenaje y la posibilidad de regresar al territorio donde se desarrolló una parte decisiva de sus historias personales.
La delegación finalizó su recorrido el viernes, después de completar las distintas actividades previstas en las islas.
