La investigación por la muerte de Ángel en Comodoro Rivadavia sumó en las últimas horas un elemento que reordena el caso: la fiscalía confirmó que el menor presentaba lesiones y ahora busca determinar su origen, un punto clave para definir si se trató de una muerte natural o de un hecho violento.
A partir de ese dato, las sospechas se concentraron en las últimas personas que estuvieron con el nene, su madre biológica y la pareja de ella, quienes se encuentran imputados y bajo control policial para evitar que abandonen la ciudad.
Mientras se esperan los resultados finales de los estudios forenses, la Justicia trabaja sobre tres hipótesis. Por un lado, se analiza la posibilidad de una muerte súbita, aunque en ese escenario la dificultad radica en establecer con precisión la causa.
Otra línea apunta a que el menor haya tenido una patología previa no detectada, como una enfermedad broncopulmonar, una infección o un problema cardíaco que pudiera haber derivado en el desenlace.
Sin embargo, la presencia de lesiones abrió con más fuerza una tercera hipótesis: la de una muerte violenta, que en caso de confirmarse podría encuadrarse como homicidio agravado.
El fiscal, Cristian Olazábal, explicó que los esfuerzos están centrados en establecer cómo se produjeron las lesiones detectadas en la cabeza. En ese contexto, señaló que la madre y su pareja son los principales sospechosos, lo que condiciona el avance de algunas medidas procesales.
“Son los principales sospechosos y esto podría provocarnos una nulidad a futuro si los entrevistamos como testigos”, indicó el fiscal, al justificar por qué no se les tomó declaración informativa.
Por el momento, ambos permanecen bajo una medida de arraigo con control policial. Si intentan salir de Comodoro Rivadavia, la fiscalía avanzará con un pedido de detención preventiva.
En paralelo, los investigadores analizan los teléfonos celulares secuestrados durante el allanamiento en la vivienda donde vivía el nene junto a su madre, la pareja de ella y una beba de seis meses. También se continúan recolectando testimonios del entorno cercano para reconstruir las horas previas.
Con las pericias aún en curso, la causa se mantiene abierta en sus tres posibles escenarios, pero con un dato que empieza a inclinar la investigación: determinar si esas lesiones forman parte de un proceso natural o si son la clave de un hecho más grave.
