La quinta Marcha Federal Universitaria estuvo marcada este jueves por enfrentamientos entre grupos de manifestantes y efectivos de las fuerzas federales en las inmediaciones del Congreso de la Nación, mientras miles de personas reclamaban la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario.
Los incidentes comenzaron sobre la avenida Rivadavia, entre Callao y Rodríguez Peña, cuando un grupo de personas arrojó piedras contra el vallado dispuesto alrededor del Palacio Legislativo.
Los efectivos de Gendarmería Nacional respondieron con gases lacrimógenos y disparos de balas de goma. También se desplegó un camión hidrante en la intersección de Rivadavia y Entre Ríos.
Los enfrentamientos ocurrieron mientras el acto central de la movilización se desarrollaba en otro sector de la plaza, con la participación de representantes de gremios docentes, estudiantes y organizaciones universitarias.
Piedras, gases y un operativo de seguridad frente al Congreso
Los incidentes comenzaron cuando grupos ubicados cerca de sectores identificados con banderas de organizaciones políticas de izquierda atacaron con piedras el cordón de seguridad.
Algunos de los proyectiles fueron lanzados con gomeras y alcanzaron sectores donde se encontraban periodistas que cubrían la movilización.
Ante esa situación, Gendarmería reforzó la presencia de efectivos detrás del vallado metálico y utilizó gases lacrimógenos y balas de goma para dispersar a quienes protagonizaban los enfrentamientos.
El camión hidrante debió ser abastecido mediante otro vehículo antes de comenzar a arrojar agua.
Durante los disturbios también se registraron intercambios de objetos entre manifestantes y efectivos. Según la cobertura periodística, algunas personas intentaron devolver los dispositivos de gas lacrimógeno, mientras que integrantes de las fuerzas de seguridad recogieron piedras y las arrojaron nuevamente hacia el sector de la protesta.
La lluvia intensa y el viento complicaron la permanencia de los asistentes en la zona. Algunos buscaron refugio en comercios cercanos, aunque varios establecimientos cerraron sus puertas.
Cuatro efectivos heridos y dos civiles asistidos por el SAME
De acuerdo con fuentes policiales citadas por el medio, tres integrantes de Gendarmería Nacional y uno de Prefectura Naval Argentina resultaron lesionados por el impacto de elementos contundentes.
Por su parte, el Sistema de Atención Médica de Emergencia (SAME) informó que, hasta las 16:50, había asistido a dos civiles en las inmediaciones de Plaza Congreso.
Uno de los pacientes fue un hombre adulto atendido en Hipólito Yrigoyen y Virrey Cevallos, quien recibió un control clínico sin necesidad de traslado.
El segundo caso correspondió a una mujer de 57 años, asistida en Rodríguez Peña al 80 por síntomas compatibles con un accidente cerebrovascular. Fue trasladada al Hospital Ramos Mejía.
También se recibió un pedido de asistencia por una mujer con dificultades respiratorias en Solís y Adolfo Alsina, pero la intervención fue cancelada por disposición del 911.
El reporte sanitario no estableció que los cuadros médicos de los civiles fueran consecuencia directa de los enfrentamientos.
El gas lacrimógeno llegó hasta el interior del Congreso
Los efectos del operativo también se sintieron dentro del edificio legislativo. Según fuentes parlamentarias citadas por Infobae, el gas lacrimógeno ingresó a sectores del Congreso y provocó molestias entre legisladores y trabajadores.
Entre las personas afectadas se encontraba la diputada Cecilia Moreau, quien debió recostarse para recuperarse de los síntomas.
Mientras tanto, el acto central de la Marcha Universitaria comenzó alrededor de las 16, aunque los enfrentamientos y el movimiento de los efectivos de seguridad alteraron el desarrollo de la jornada.
La marcha reclamó la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario
La movilización había sido convocada para exigir la implementación de la Ley de Financiamiento Universitario, en medio de las diferencias entre el gobierno de Javier Milei y la comunidad educativa por los recursos destinados a las universidades públicas.
Miles de estudiantes, docentes, trabajadores universitarios y representantes de distintas organizaciones participaron de la protesta. Los incidentes se concentraron en un sector del perímetro del Congreso, separado del escenario donde se desarrollaba el acto principal.
La jornada también coincidió con un intento de la oposición de avanzar en la Cámara de Diputados con la derogación del DNU 70/2023, una de las principales medidas de desregulación impulsadas por el Gobierno al comienzo de su gestión.
Sin embargo, la oposición no consiguió reunir el quórum necesario para iniciar la sesión, por lo que el debate no pudo realizarse.
La respuesta del Gobierno ante los enfrentamientos
Tras los incidentes, la funcionaria Alejandra Monteoliva cuestionó públicamente a quienes participaron de los ataques contra las fuerzas federales.
“El derecho a manifestarse no es un permiso para ejercer la violencia. Quienes agredan a nuestros efectivos, destruyan bienes públicos o cometan delitos deberán responder ante la Justicia”, expresó a través de su cuenta de X.
También sostuvo que las autoridades no permitirán que los hechos de violencia queden sin consecuencias judiciales.
Hasta el último parte difundido en la información disponible, el balance incluía cuatro efectivos de fuerzas federales lesionados y dos civiles asistidos por el SAME, uno de ellos trasladado a un hospital.
La situación permanecía sujeta a nuevas actualizaciones sobre el operativo de seguridad y las consecuencias de los enfrentamientos.
