Franco Colapinto volvió a demostrar que tiene con qué competir en la máxima categoría del automovilismo mundial. El piloto argentino terminó octavo en el Gran Premio de Barcelona, protagonizó una gran remontada y le aportó puntos importantes a Alpine en una carrera marcada por el desgaste de neumáticos y las distintas estrategias de paradas en boxes.
El joven de 23 años había largado desde la 13ª posición, pero realizó una excelente salida y rápidamente ganó dos lugares para ubicarse undécimo. Con neumáticos blandos, mostró un ritmo competitivo desde las primeras vueltas y se mantuvo cerca de la zona de puntos pese a la fuerte degradación que presentó el circuito catalán.
La carrera tuvo momentos de tensión para el argentino. En la vuelta 20, el equipo le pidió que dejara pasar a su compañero Pierre Gasly, quien parecía tener mejor ritmo. Sin embargo, Colapinto no se resignó, mantuvo la concentración y consiguió recuperar terreno gracias a una estrategia acertada y a un gran manejo en el tramo final de la competencia.
El rendimiento de Alpine sorprendió después de un comienzo de fin de semana complicado. Gasly terminó séptimo y Colapinto octavo, un resultado que le permitió a la escudería sumar una importante cantidad de puntos y confirmar una evolución en su desempeño.
La victoria fue para Lewis Hamilton, que consiguió su primer triunfo con Ferrari y el número 106 de su carrera en la Fórmula 1. El británico aprovechó una estrategia impecable y un oportuno Virtual Safety Car para imponerse con claridad sobre George Russell, de Mercedes, mientras que Lando Norris completó el podio.
La competencia también dejó un golpe importante en la pelea por el campeonato. El joven Kimi Antonelli, líder del Mundial hasta esta fecha, sufrió un problema eléctrico a pocas vueltas del final y debió abandonar cuando peleaba por las primeras posiciones, perdiendo una oportunidad valiosa para ampliar su ventaja.
Para Colapinto, el octavo puesto representa mucho más que cuatro puntos. Confirma su crecimiento en Alpine, refuerza la confianza del equipo y vuelve a demostrar que puede competir de igual a igual con pilotos de mayor experiencia. A esta altura de la temporada, el argentino ya dejó de ser una promesa para convertirse en una de las presencias más atractivas de la Fórmula 1.
La próxima parada será el Gran Premio de Austria, del 26 al 28 de junio. Y después de lo mostrado en Barcelona, la ilusión argentina vuelve a acelerarse.
