Un video comenzó a circular en redes sociales como supuesto registro de una granja de bots encontrada durante un allanamiento a una de las propiedades vinculadas al consultor argentino Fernando Cerimedo. Las imágenes mostraban una habitación repleta de teléfonos celulares conectados y fueron utilizadas para reforzar la versión sobre el hallazgo de una estructura destinada a operar cuentas en redes sociales.
Pero el video no correspondía a ese procedimiento. Según verificó Chequeado, las imágenes habían sido grabadas en Vietnam y circulaban en internet desde 2025, mucho antes de los allanamientos realizados en Bolivia. Es decir, el contenido utilizado para ilustrar el supuesto hallazgo era real, pero había sido presentado fuera de contexto.
La circulación del video se produjo luego de que autoridades bolivianas informaran sobre allanamientos realizados en propiedades vinculadas a Cerimedo. En ese contexto, el fiscal departamental de La Paz, Carlos Torres, aseguró que durante los procedimientos se había encontrado dinero, documentación y una “mini granja de bots”. La afirmación generó repercusiones y rápidamente comenzaron a difundirse imágenes que supuestamente mostraban parte de lo encontrado.
Entre esas imágenes apareció el video de la habitación con decenas de teléfonos celulares. La grabación fue difundida como si hubiera sido realizada durante el operativo y llegó a ser utilizada para acompañar información periodística sobre el caso. De esa manera, una imagen que efectivamente mostraba una granja de bots terminó asociada a un hecho distinto del que originalmente registraba.
Qué es lo falso
Lo falso no es que el video muestre una granja de bots. Lo falso es afirmar que esas imágenes corresponden al allanamiento realizado en Bolivia y que muestran los equipos encontrados en una propiedad vinculada a Cerimedo.
La diferencia es importante. Un contenido puede mostrar una situación real y, al mismo tiempo, convertirse en desinformación cuando se le atribuye un lugar, una fecha o un acontecimiento que no le corresponde.
En este caso, el video fue presentado como evidencia visual de un operativo realizado recientemente, cuando en realidad las imágenes eran anteriores y habían sido registradas en otro país.
Cómo se verificó
Chequeado realizó una búsqueda de las imágenes y logró encontrar publicaciones anteriores del mismo video. El material ya circulaba en internet durante 2025 y estaba relacionado con una granja de bots ubicada en Vietnam. La fecha de publicación permitió establecer que las imágenes no podían haber sido tomadas durante los allanamientos realizados en Bolivia. La comparación entre el video viral y las publicaciones originales permitió identificar que se trataba exactamente del mismo material.

La verificación también puso en evidencia una cuestión central: para determinar si una imagen es verdadera no alcanza con observar qué muestra. También es necesario comprobar cuándo fue tomada, dónde fue registrada y cuál fue su contexto original.
En paralelo, la información sobre lo ocurrido durante los allanamientos debía diferenciarse de las imágenes utilizadas posteriormente para ilustrarlo. La existencia de declaraciones oficiales sobre una supuesta “mini granja de bots” no convierte automáticamente cualquier fotografía o video de una estructura similar en una prueba de ese procedimiento.
El caso demuestra una de las formas más habituales en las que se construye la desinformación en redes: utilizar una imagen verdadera para contar una historia falsa. No hizo falta crear una fotografía con inteligencia artificial ni modificar digitalmente el video. Bastó con cambiarle el contexto.